
El desplegado a ocho columnas en la prensa de México el día 14 de junio fue “Asesinan Militares a Mujeres y Niños en Sinaloa”, con este anuncio, la ya de por si controvertida “lucha” contra el narcotráfico emprendida por Felipe Calderón a comenzó a terminar de hacer agua por todos lados.
La estrategia de Felipe Calderón de “luchar contra el narco” se ha develado; su verdadera intención fue justificar el despliegue de tropas en todo el territorio nacional y sofocar cualquier brote de descontento en su contra en el país producto de una elección fraudulenta. En este esquema a recibido el apoyo y el beneplácito de la a extrema derecha mexicana (caballeros de colón, supremacía criolla, Partido Sinarquista, Yunque, MURO, y los que se acumulen en el sexenio actual) no dudan en usar la represión como método de control de la sociedad.
Pero en el caso de la masacre Sinaloa, hay que hacer una distinción, la represión no es contra los luchadores sociales, por la simple y sencilla razón de que estos ya fueron eliminados de la sierra en los años 70`s por las gavillas encabezadas por el Cochi Loco, asesino a sueldo del priismos en esos años, o sucumbieron en el laberinto de la “izquierda” que es la Universidad Autónoma de Sinaloa a punta de becas al desempeño.
La masacre en Sinaloa es producto de un enfrentamiento entre los productores de marihuana de la Sierra, otrora fuente de fortuna de los señores de l droga en el estado, y que ahora se encuentran enfrentados con el nuevo esquema impuesto por los señores que se han apostado en los valles del estado y quienes viven de controlar las plazas, cobrando por el libre paso de los cargamentos en su territorio.
En este nuevo esquema de la mafia en México la condición de contubernio con las autoridades políticas, judiciales y militares es más que necesaria, ya a través de la conocida compra de conciencias sino como la corrupción misma, son ahora parte de la misma “familia” que controla los puntos de paso de todo negocio ilícito en el país, para ello la llamada “cultura del narco” a transitado de conocidos bandoleros a hombre de negocios, políticos, rectores, académicos, farmacéuticos, contadores y todo aquel que se asuma como parte de los amigos del “pesado” en el Valle.
Estos señores de los Valles en Sinaloa tienen una clara necesidad del poder político, saben que sus negocios andan bien mientras no se mueva nada en las ciudades, mientras su poder no sea cuestionado, mientras la cultura que los venera e idolatra los siga considerando los benefactores de la economía sinaloense, michoacana, y mexicana toda.
No es de extrañar las manifestaciones contra el brutal asesinato de mujeres y niños en Sinaloa por parte de la comunidad “cultural” del estado, se haya producido después de que la nota fue nacional, es esta misma comunidad que a la menor oportunidad levanta una cortina de humo para separar poder político de poder del narcotráfico, porque saben estos defensores de oportunidad que su existencia como grupos parasitarios del presupuesto esta en función de la capacidad que tengan para marear a la población, ¿Qué ocurrencia un festival de la juventud en Sinaloa 2007? Vaya que oportuno momento para olvidar la tragedia.
La masacre en Sinaloa es la reedición de la operación Marte en los años 90’s contra los sembradores de marihuana en la sierra, en este operativo asesinaron a poblaciones enteras aisladas en lo más profundo de la serranía del estado, entonces no se dieron declaraciones, no se presentaron demandas, ni alegatos de derechos humanos, ni defensores “culturales” por la masacre.
En México se están librando dos batallas, una por el control del dinero proveniente del narcotráfico y otra por el control político del país, ambas son ahora indivisibles, sus fronteras se han borrado, las familias políticas del país que en los años 30`s del siglo pasado veían como garantía de futuro tener un Cura, un Militar, un Ingeniero, un Medico y claro un político en sus filas; ahora ven con buenos ojos tener un narcotraficante.
La tragedia de Sinaloa se va a seguir repitiendo, es el fruto de la descomposición de la sociedad mexicana, del modelo de partidos y de la corrupción galopante que ronda en el país. Los muertos del poblado La Joya de los Martínez son “daños colaterales” en un enfrentamiento ciego que nos lleva a destruirnos como nación, por la simple y sencilla razón que los políticos del país prefieren hacer cualquier cosa antes que ponerse a producir y a desarrollar condiciones de vida que rompan los privilegios heredadospor la “distinción” de clase.
19 junio 2007
Sinaloa: ¿Una Nueva Tragedia en México?
Etiquetas:
México Militarizado
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