· /Fallecieron en accidente automovilístico, en Oxnard California./
· /Hubo negligencia en las autoridades para localizar a los familiares en Guerrero/
· /Los cuerpos permanecieron en la morgue del consulado durante casi un mes, sin haber sido embalsamados./
Tlapa, Guerrero, México, a 21 de septiembre del 2007.- /Hace dos años, la indígena mixteca, Ofelia Lorenzo Ramírez y su hija, Maribel Vázquez Lorenzo de 4 años de edad, emigraron a los Estados Unidos con la esperanza y el anhelo de mejorar su situación económica, dada la pobreza en la que vivían en Metlatónoc, su tierra natal. Sin embargo, en agosto de este año, de manera trágica murieron en un accidente automovilístico, cuando se dirigían a su hogar, ubicado en Oxnard, California. Como ocurre con la mayoría de los indocumentados en ese país vecino, ambas continuaron, aún ya muertas, siendo víctimas de la discriminación, no sólo por su condición de inmigrantes, sino por ser inmigrantes indígenas; pues, durante más de un mes, el Consulado de México en Oxnard, fue omiso para localizar por todos los medios, a los familiares de las víctimas, aún cuando contaban con datos e información precisa sobre el pueblo de Ofelia. Y luego cuando los padres de la indígena, establecieron el contacto por iniciativa propia, las autoridades respondieron que enviarían únicamente las cenizas de sus parientes, toda vez que ya habían decidido que los cuerpos serían cremados.
Después de varias apelaciones que hizo la familia de Ofelia ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), para que les fueran entregados los cuerpos --toda vez que de acuerdo a los usos y costumbres de los pueblos es inaceptable la cremación, ya que eso implica una profanación y un vilipendio a la memoria de los muertos--, finalmente éstos llegarán hoy viernes por la noche a la ciudad de México y mañana sábado estarán Tlapa, parta partir de inmediato a Zitlatepec. No está demás reiterar que todo ello ocurre entre trámites burocráticos, engorrosos y en medio de una insensibilidad de las autoridades del Consulado.
*Las condiciones de pobreza obligan a los indígenas a emigrar a EU*
La Montaña de Guerrero, es considerada como la región con un mayor rezago económico y social en la entidad, y guarda los municipios más marginados del país como Metlatónoc. Las condiciones de pobreza y el abandono de las autoridades al campo, son algunas de las causas que obliga a los indígenas a emigrar a EU. No obstante allá la suerte no es del todo favorable, pues las
políticas migratorias no los favorecen y luego las actividades que realizan, son sin la protección de ningún derecho laboral; lo que equivale a decir que no tienen la condición de ser humano. No tienen garantías de ninguna especie. Por ello cuando sufren un accidente de muerte, no existe ninguna norma o ley que los proteja para garantizar que por lo menos sean trasladados en condiciones de dignidad. Es evidente que los migrantes en Estados Unidos realizan su trabajo en tal estado de indefensión y con ello las autoridades conculcan flagrantemente todos los tratados internacionales, que protejan los derechos de los trabajadores migrantes.
Una muestra de eso es el caso de Ofelia de 25 años de edad que es originaria originaria de Zitlaltepec, municipio de Metlatónoc y que trabajaba como jornalera agrícola. Ella murió junto con la pequeña Maribel (la segunda de sus tres hijas), cuando se volteó sobre una autopista de California, el vehículo que manejaba su esposo, Rogelio Vázquez Arce, originario de Oaxaca. Tras ese accidente, él fue detenido y los cuerpos de ellas fueron depositados en la morgue del Consulado de Oxnard.
Casi un mes después de ese lamentable hecho, un paisano de Ofelia que también vive en Oxnard de nombre avisó por teléfono a los padres de ésta: Tomás Lorenzo Peñafort y Socorro Ramírez Ignacio, sobre lo ocurrido. Pero les hizo saber que no conocía el lugar dónde estaban los cuerpos. El 4 de septiembre, con sus limitados medios los padres de Ofelia iniciaron la búsqueda vía telefónica en los distintos consulados que tiene México en California y fue en el de Oxnard donde les confirman que estaban ahí los cadáveres.
Sin embargo, la cónsul, Rosa Elba García Franco expresó a Tomás Lorenzo que se les iban a enviar las cenizas de su hija y su nieta y que incluso estaban "agradecidos" de que se hubieran comunicado porque justo dos días después estarían siendo cremados los cuerpos y las cenizas serían arrojadas al mar con base a las políticas de Estados Unidos. El argumento de que no podían enviar los cuerpos es que ya había pasado más de un mes desde que ocurrió el accidente y los cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición y de acuerdo a las leyes de sanidad del país vecino, ya no estaba permitido trasladar restos en ese estado.
Cuando los familiares reclamaron el por qué no fueron localizados cuando ocurrió el deceso de Ofelia y Maribel, el argumento de García Franco es que sí lo hicieron y que incluso pidió el apoyo de la delegación de la SRE en Guerrero con sede en Acapulco, así como del Departamento de Atención a Migrantes en el Extranjero de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Guerrero, pero que no obtuvo respuesta de ninguna dependencia.
En medio de un proceso que enfrentaba la familia por asimilar la idea de que sólo recibirían las cenizas de sus parientes, el padre de Ofelia apeló ante la SRE para que interviniera ante las autoridades de EU, pues en los valores y prácticas culturales en los pueblos indígenas es inaceptable la cremación de un cuerpo. Y que el hecho de que los cuerpos siguieran en la morgue no era por una cuestión suya, sino una irresponsabilidad de la cónsul quien asumió un papel omiso al no localizarlos con mayor eficiencia y celeridad.
Finalmente el consultado en Oxnard aceptó enviar los cuerpos aún con reticencias y en medio de una situación demasiado hermética. Esto demuestra que lamentablemente dentro de las visión de las autoridades estadounidenses importan más lo trámites burocráticos que el dolor, sufrimiento y los valores culturales de los pueblos indios. Y lo que es más inaceptable es que lo representantes de las autoridades mexicanas en ese país sigan esta misma lógica de priorizar los trámites burocrático antes que el dolor humano.
Como Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan consideramos que pese a las cuentas alegres y a las estadísticas que hablan del mejoramiento económico de nuestro país, la realidad es que cientos de personas emigran a los Estados Unidos y a los estados del norte del país, justamente por la pobreza en que viven en sus territorios y por la falta de empleo y oportunidades para vivir en condiciones dignas. Y en su búsqueda por mejorar sus condiciones de vida sólo en lo que va de 1999 al primer semestre del 2007, han muerto en su intento por cruzar la frontera, 2 mil 994 mexicanos, según cifras de la investigación que hizo el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados federal.
Por otra parte, la misma Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) en medios de comunicación nacionales ha reconocido que de las investigaciones por los decesos de migrantes registrados de 2005 a la fecha, han avanzado con gran lentitud por lo prolongado de los procesos judiciales y por la falta de cooperación de las agencias o corporaciones involucradas en los incidentes.
De ahí que entonces resulta necesario que haya una buena coordinación entre las autoridades en EU con sus homólogos en México y es además imperativa la sensibilidad de las autoridades consulares, pues no deben tomar decisiones unilaterales, sin antes haber agotado realmente todos los medios para localizar a familiares de inmigrantes muertos en ese país.
Por todo ello, este Organismo No Gubernamental de Derechos Humanos demanda al gobierno federal y estatal, así como a las dependencias que manejan programa sobre migrantes, que:
--Instrumenten políticas que tiendan a proteger de manera real y efectiva a los migrantes.
--Asuman un compromiso real que se traduzca en el respeto absoluto a los tratados internacionales que protejan a los migrantes, para evitar que estos sigan viviendo en estado de indefensión.
--Se realicen de manera ágil y sin burocratismos, los trámites necesarios para dar con el paradero de las otras dos niñas de Ofelia Lorenzo, de las que sólo se sabe tiene 5 y 2 años, porque hasta se encuentran desaparecidas.
--Una vez localizadas las menores, las autoridades de nuestro país brinden todo el apoyo e indemnización necesaria para las menores, y así garantizar su sobrevivencia en condiciones dignas.
*CONTACTO:*
Teresa de la Cruz
Coordinadora del Área de Difusión del Centro de Derechos Humanos de la
Montaña Tlachinollan
Correo: tere_delacruz@hotmail.com <mailto:tere_delacruz@hotmail.com>__
Dirección: Mina # 77, Tlapa, Guerrero, México.
Teléfono oficina: 017574761200 / 61220
Celular: 0447571071198
www.tlachinollan.org <http://www.tlachinollan.org>
*/_ "RESPETO A LA DECISIÓN DE LOS PUEBLOS: NO A LA PAROTA"_/**_._*
Después de varias apelaciones que hizo la familia de Ofelia ante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), para que les fueran entregados los cuerpos --toda vez que de acuerdo a los usos y costumbres de los pueblos es inaceptable la cremación, ya que eso implica una profanación y un vilipendio a la memoria de los muertos--, finalmente éstos llegarán hoy viernes por la noche a la ciudad de México y mañana sábado estarán Tlapa, parta partir de inmediato a Zitlatepec. No está demás reiterar que todo ello ocurre entre trámites burocráticos, engorrosos y en medio de una insensibilidad de las autoridades del Consulado.
*Las condiciones de pobreza obligan a los indígenas a emigrar a EU*
La Montaña de Guerrero, es considerada como la región con un mayor rezago económico y social en la entidad, y guarda los municipios más marginados del país como Metlatónoc. Las condiciones de pobreza y el abandono de las autoridades al campo, son algunas de las causas que obliga a los indígenas a emigrar a EU. No obstante allá la suerte no es del todo favorable, pues las
políticas migratorias no los favorecen y luego las actividades que realizan, son sin la protección de ningún derecho laboral; lo que equivale a decir que no tienen la condición de ser humano. No tienen garantías de ninguna especie. Por ello cuando sufren un accidente de muerte, no existe ninguna norma o ley que los proteja para garantizar que por lo menos sean trasladados en condiciones de dignidad. Es evidente que los migrantes en Estados Unidos realizan su trabajo en tal estado de indefensión y con ello las autoridades conculcan flagrantemente todos los tratados internacionales, que protejan los derechos de los trabajadores migrantes.
Una muestra de eso es el caso de Ofelia de 25 años de edad que es originaria originaria de Zitlaltepec, municipio de Metlatónoc y que trabajaba como jornalera agrícola. Ella murió junto con la pequeña Maribel (la segunda de sus tres hijas), cuando se volteó sobre una autopista de California, el vehículo que manejaba su esposo, Rogelio Vázquez Arce, originario de Oaxaca. Tras ese accidente, él fue detenido y los cuerpos de ellas fueron depositados en la morgue del Consulado de Oxnard.
Casi un mes después de ese lamentable hecho, un paisano de Ofelia que también vive en Oxnard de nombre avisó por teléfono a los padres de ésta: Tomás Lorenzo Peñafort y Socorro Ramírez Ignacio, sobre lo ocurrido. Pero les hizo saber que no conocía el lugar dónde estaban los cuerpos. El 4 de septiembre, con sus limitados medios los padres de Ofelia iniciaron la búsqueda vía telefónica en los distintos consulados que tiene México en California y fue en el de Oxnard donde les confirman que estaban ahí los cadáveres.
Sin embargo, la cónsul, Rosa Elba García Franco expresó a Tomás Lorenzo que se les iban a enviar las cenizas de su hija y su nieta y que incluso estaban "agradecidos" de que se hubieran comunicado porque justo dos días después estarían siendo cremados los cuerpos y las cenizas serían arrojadas al mar con base a las políticas de Estados Unidos. El argumento de que no podían enviar los cuerpos es que ya había pasado más de un mes desde que ocurrió el accidente y los cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición y de acuerdo a las leyes de sanidad del país vecino, ya no estaba permitido trasladar restos en ese estado.
Cuando los familiares reclamaron el por qué no fueron localizados cuando ocurrió el deceso de Ofelia y Maribel, el argumento de García Franco es que sí lo hicieron y que incluso pidió el apoyo de la delegación de la SRE en Guerrero con sede en Acapulco, así como del Departamento de Atención a Migrantes en el Extranjero de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) en Guerrero, pero que no obtuvo respuesta de ninguna dependencia.
En medio de un proceso que enfrentaba la familia por asimilar la idea de que sólo recibirían las cenizas de sus parientes, el padre de Ofelia apeló ante la SRE para que interviniera ante las autoridades de EU, pues en los valores y prácticas culturales en los pueblos indígenas es inaceptable la cremación de un cuerpo. Y que el hecho de que los cuerpos siguieran en la morgue no era por una cuestión suya, sino una irresponsabilidad de la cónsul quien asumió un papel omiso al no localizarlos con mayor eficiencia y celeridad.
Finalmente el consultado en Oxnard aceptó enviar los cuerpos aún con reticencias y en medio de una situación demasiado hermética. Esto demuestra que lamentablemente dentro de las visión de las autoridades estadounidenses importan más lo trámites burocráticos que el dolor, sufrimiento y los valores culturales de los pueblos indios. Y lo que es más inaceptable es que lo representantes de las autoridades mexicanas en ese país sigan esta misma lógica de priorizar los trámites burocrático antes que el dolor humano.
Como Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan consideramos que pese a las cuentas alegres y a las estadísticas que hablan del mejoramiento económico de nuestro país, la realidad es que cientos de personas emigran a los Estados Unidos y a los estados del norte del país, justamente por la pobreza en que viven en sus territorios y por la falta de empleo y oportunidades para vivir en condiciones dignas. Y en su búsqueda por mejorar sus condiciones de vida sólo en lo que va de 1999 al primer semestre del 2007, han muerto en su intento por cruzar la frontera, 2 mil 994 mexicanos, según cifras de la investigación que hizo el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados federal.
Por otra parte, la misma Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE) en medios de comunicación nacionales ha reconocido que de las investigaciones por los decesos de migrantes registrados de 2005 a la fecha, han avanzado con gran lentitud por lo prolongado de los procesos judiciales y por la falta de cooperación de las agencias o corporaciones involucradas en los incidentes.
De ahí que entonces resulta necesario que haya una buena coordinación entre las autoridades en EU con sus homólogos en México y es además imperativa la sensibilidad de las autoridades consulares, pues no deben tomar decisiones unilaterales, sin antes haber agotado realmente todos los medios para localizar a familiares de inmigrantes muertos en ese país.
Por todo ello, este Organismo No Gubernamental de Derechos Humanos demanda al gobierno federal y estatal, así como a las dependencias que manejan programa sobre migrantes, que:
--Instrumenten políticas que tiendan a proteger de manera real y efectiva a los migrantes.
--Asuman un compromiso real que se traduzca en el respeto absoluto a los tratados internacionales que protejan a los migrantes, para evitar que estos sigan viviendo en estado de indefensión.
--Se realicen de manera ágil y sin burocratismos, los trámites necesarios para dar con el paradero de las otras dos niñas de Ofelia Lorenzo, de las que sólo se sabe tiene 5 y 2 años, porque hasta se encuentran desaparecidas.
--Una vez localizadas las menores, las autoridades de nuestro país brinden todo el apoyo e indemnización necesaria para las menores, y así garantizar su sobrevivencia en condiciones dignas.
*CONTACTO:*
Teresa de la Cruz
Coordinadora del Área de Difusión del Centro de Derechos Humanos de la
Montaña Tlachinollan
Correo: tere_delacruz@hotmail.com <mailto:tere_delacruz@hotmail.com>__
Dirección: Mina # 77, Tlapa, Guerrero, México.
Teléfono oficina: 017574761200 / 61220
Celular: 0447571071198
www.tlachinollan.org <http://www.tlachinollan.org>
*/_ "RESPETO A LA DECISIÓN DE LOS PUEBLOS: NO A LA PAROTA"_/**_._*
ESTE CASO REFLEJA LA BARBARIE AGACHONA, NEGLIGENTE Y APÁTICA DE LOS CONSULADOS MEXICANOS EN ESTADOS UNIDOS.LAS AUTORIDADES CONSULARES SABEN TODO LO QUE SUCEDE CON LOS CONSULADOS Y LOS APOYAN EN SUS ACCIONES DE ABANDONO, NEGLIGENCIA Y DESINTERES.
ResponderBorrarEL PERMITIR ABUSOS POR PARTE DE AUTORIDADES ESTADOUNIDENSES Y NO LEVANTAR LA VOZ, REFLEJA EL DESINTERES DEL GOBIERNO DE FELIPE CALDERON.