...Y lo mismo que sucedía en Trafalgar Square pasaba en todo el itinerario del desfile: fuerza, fuerza aplastante, millares de hombres, de hombres espléndidos, lo mejor del pueblo, cuya única función en la vida es obedecer ciegamente, y ciegamente matar y destruir. Y para que estén bien alimentados, bien vestidos y bien armados, y para que dispongan de barcos que les puedan transportar hasta los confines de la tierra, el East End de Londres, y todos los East End (gente pobre) de Inglaterra, pagan y se pudren y se mueren.Un proverbio chino dice que si un hombre vive en la pereza, otro se morirá de hambre; y Montesquieu ha dicho: «El hecho de que muchos hombres estén ocupados confeccionando vestidos para un individuo es la causa de que haya muchas personas sin vestido». De manera que lo uno explica lo otro. No podemos comprender al famélico y mísero enano del East End (que vive con su familia en una guarida compuesta de un solo cuarto y que alquila espacio sobrante a otros enanos famélicos y míseros) hasta que vemos a los robustos miembros de la Guardia Real en el West End y descubrimos que aquellos tienen que vestir, servir y alimentar a éstos.Y mientras en la Abadía de Westminster el pueblo aceptaba un rey, yo, estrujado entre la Guardia Real y la policía en Trafalgar Square, recordaba los tiempos en que el pueblo de Israel aceptó por primera vez un rey. Ustedes saben cómo ocurrió. Los ancianos se acercaron al profeta Samuel y le dijeron:––Danos un rey para que nos juzgue como se hace en todas las naciones.Y el Señor le dijo a Samuel: Ahora atiende a su voz; muéstrales el modo en que el rey reinará sobreellos.Y Samuel hizo saber las palabras del Señor al pueblo que le había pedido un rey, y les dijo:Este es el modo en que el rey reinará sobre vosotros: tomará a vuestros hijos y los pondrá a su servicio, para sus carros y para que sean sus hombres de a caballo y corran delante de sus carros.Y los tomará como capitanes de cientos, y capitanes de cincuentenas; y los pondrá a arar sus tierras,y a recoger sus cosechas, y a hacer sus armas de guerra y los instrumentos de sus carros.Y tomará a vuestras hijas para que sean tejedoras, y cocineras, y panaderas.Y tomará vuestros campos, y vuestros olivares, incluso los mejores, y se los dará a sus sirvientes.Y tomará una décima parte de vuestras semillas, y de vuestros viñedos, y se los dará a sus oficialesy a sus sirvientes. Y tomará a vuestros criados, y a vuestras criadas, y a vuestros jóvenes, y a vuestrosasnos, y los pondrá a trabajar para él.Tomará una décima parte de vuestros rebaños; y vosotros seréis sus servidores.Y ese día clamaréis a causa del rey que vosotros mismos habréis elegido; y ese día no hallaréisrespuesta del Señor.¿recuerdan cuando Fox dijo "Tú no elegiste a un rey..."?
Saluditos y besitos, Patty
"Si no me dejo invadir por la prisa, encontrare tiempo para todo lo necesario..."
23 octubre 2006
Este es un fragmento de "Gente del Abismo" de Jack London, escrito a principios del siglo XX...no hemos cambiado mucho.
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