08 octubre 2006

Monopolio contra monopolio

La noche del 4 de septiembre, horas antes de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declaró válidas las elecciones presidenciales del 2 de julio, el magnate mexicano Carlos Slim le advirtió a Felipe Calderón que si el gobierno le impedía ingresar al mercado de la televisión restringida a través del Acuerdo de Convergencia, retiraría sus inversiones de México y las concentraría en los países de América Latina donde ha realizado multimillonarias compras de empresas de telecomunicaciones, cuenta Proceso en su edición de este domingo 8 de octubre.

La molestia y la amenaza del tercer hombre más rico del mundo no eran vanas. Estaba en juego su condición dominante en el jugoso negocio de 23 mil millones de dólares anuales que representa la telefonía fija y móvil, en el cual él concentra el 95 y 80% del mercado a través de Telmex y América Móvil, respectivamente.

También estaba pendiente su ingreso al mercado de la televisión restringida, que podría incrementar sus ventas anuales a más de 30 mil millones de dólares.Slim hizo valer su capacidad de presión.

Si el gobierno federal le permitía ingresar sin demasiadas trabas al mercado de la televisión restringida, Calderón Hinojosa contaría con su apoyo... Unos días después del fallo del tribunal, Slim visitó oficialmente al ya presidente electo, en la casa sede de la transición, en la calle de San Francisco de la colonia Del Valle de la Ciudad de México.

Y semanas más tarde, el pilar del Grupo Carso lanzó una inusitada crítica a la resistencia civil de Andrés Manuel López Obrador, con quien mantuvo una pública cercanía durante su gobierno en la Ciudad de México, y calificó de “kafkianos” los bloqueos de sus simpatizantes en el Paseo de la Reforma.

El enojo de Slim tenía su origen en un duro oficio de la Secretaría de Lejos de garantizar la libre competencia en el sector de las telecomunicaciones, el Acuerdo de Convergencia publicado el martes 3 en el Diario Oficial sólo abre el negocio de la televisión restringida a uno de los competidores más poderosos en el juego del monopolio: Telmex. Pese al recelo de los cableros y las previsiones de expertos acerca de que Televisa y el nuevo invitado podrían configurar el mercado a su modo, las instancias regulatorias se han hecho a un lado, destaca el reportaje que aparece este domingo 8 de octubre en Proceso.

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