Madrugada del viernes 16 de marzo de 2007
Debido probablemente a que mucha población no puso atención suficiente a reiteradas declaraciones previas del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), la noche del día jueves sorprendió a la opinión pública cómo este gremio rechazara con firmeza el jueves por la noche la oferta de 3.6 por ciento de incremento salarial que les presentara la compañía Luz y Fuerza del Centro. Más aún sorprendió cómo la huelga de estos trabajadores comenzará efectivamente a correr desde el mediodía de este viernes.
Todavía al atardecer del jueves el secretario general del SME, Martín Esparza Flores, expresaba su confianza de que en las próximas horas el director de Luz y Fuerza del Centro, Jorge Gutiérrez Vera, mejorara la propuesta y se acercara a la demanda inicial de los trabajadores electricistas de un aumento de 19 por ciento.
"Nosotros le dijimos al director de Luz y Fuerza del Centro que si no hay una oferta distinta (a 3.6 por ciento) no tiene caso seguir las pláticas, y habría que verlo en la Secretaría del Trabajo", declaró Martín Esparza Flores, secretario general del SME.
Al no recibir estos trabajadores ninguna contraoferta efectiva de mejora de aumento salarial las actuales negociaciones de revisión salarial para 2007 deberán trasladarse a las oficinas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Sin embargo, pareciera que parte de la inflexible respuesta del gobierno federal hacia la madrugada del viernes podría ser la toma adelantada y por la fuerza pública de las subestaciones de Luz y Fuerza, impidiendo que los trabajadores del SME se mantuvieran en ellas hasta las 12 de la mañana del día siguiente.
El SME, ha decidido colocar las banderas rojinegras, defendiendo el derecho al incremento salarial de 40 mil 900 trabajadores electricistas en activo y 21 mil jubilados. Sin embargo, el gobierno de Felipe Calderón podría decidir aplicar por adelantado la requisa para que personal de la Comisión Federal de Electricidad opere el servicio sin que el grueso de la población del centro del país se percate de la lucha de resistencia de estos trabajadores.
De ahí que el personal del Ejército y la PFP este rodeando en este momento las subestaciones de Luz y Fuerza y amenazando con la toma nocturna y por la fuerza de las instalaciones, obligando a que los trabajadores electricistas abandonen ilegalmente antes de las 12 de la mañana del viernes sus puestos de trabajo.
Estos trabajadores han decidido ejercer su derecho constitucional a la huelga, pero manteniéndose firmes en sus puestos hasta el medio día del viernes, momento en que realmente comenzará a ocurrir la huelga y en que el gobierno federal podría efectuar legalmente la requisa. En virtud a una posible legal acción adelantada de la fuerza pública los compañeros del SME temen por los daños que puedan sufrir los miembros del sindicato, así como las instalaciones de la Compañía de Luz y Fuerza.
En medio del escándalo público que ha ocasionado el encubrimiento al asesinato que un grupo de cinco o más castrenses realizaran de una anciana indígena de 78 años de edad de la sierra de Zongolica mediante violación tumultuaria ¿los actuales mandos del ejército federal mexicano también harán uso del reciente aumento salarial del 46% que obtuvo la institución, intentando impedir que los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) puedan ejercer debidamente sus derechos salariales?
De ser así, se entendería el sentido de las enigmáticas palabras del locutor de televisión Joaquín López-Dóriga cuando en su noticiero nocturno del día jueves realizó el anuncio de que a pesar del estallido de la huelga electricista que afectaría al centro del país, en realidad no afectaría a los más de seis millones de usuarios, que representan a 24 millones de habitantes del Distrito Federal y estados conurbados.
Aunque la última huelga que estalló el SME fue en 1987, verdaderos conflictos laborales de gran envergadura no ocurren en el país desde la década de los años setenta. De ahí la sorpresa que genera la actuación del SME defendiendo con firmeza el derecho de los trabajadores electricistas así y de los trabajadores mexicanos en general, a recibir un aumento salarial digno que, de entrada, permita compensar las disminuciones en el actual nivel de vida ocasionadas por el alza de la tortilla y otros productos básicos.
Esta lucha firme y decidida el SME no sólo pone su cuerpo por la defensa general del nivel de vida que padecemos los mexicanos. También pone en evidencia otros conflictos mucho más profundos en el sector energético y laboral que el gobierno federal esta preparando con la iniciativa de reforma a la ley del ISSSTE, con su anunciada privatización nacional de la energía eléctrica y petrolera del país y con la posible antireforma laboral.
Es tiempo de que la sociedad en su conjunto vuelva los ojos, la cabeza y los corazones hacia la lucha real que hoy libran los trabajadores mexicanos. No los dejemos solos. Difundamos el sentido real que tiene su actual lucha y acompañémoslos con atención en sus declaraciones, iniciativas y movilizaciones.
Viva la lucha de los trabajadores
Viva la huelga electricista

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