¡¡¡‘Oñoooo, Comandante, pero que cosa más grande, tu eres una cajita de sorpresa que hasta convirtió en glorioso un día que parecía cualquier día. Bueno, nada nuevo viniendo de ti, que ya nos tienes acostumbrados a conocer de cerca la gloria.
Verte nuevamente a través de la TV cubana, fue sentir que el corazón latía más fuerte que nunca, y no sólo el mío, sino el del mundo que vive pendiente de tu salud desde hace ya un interminable año, que para nosotros fue terriblemente angustiante.
Creo que los latidos de tantos corazones pegaditos al tuyo, hubieran podido formar otro tsunami, viste que esa palabrita tan dañina ahora se puso de moda.
Donde parece que hubo un tsunami, pero de rabia, fue en La Florida, la cueva “usana” donde, desde el día que se enteraron que estabas enfermito, empezaron a matarte.
Me hubiera gustado ser mosca para poder estar ayer allí, digo mosca porque siendo persona no estaría, ni borracha después de unos roncitos , imagínate, a quién puede gustarle estar entre tremendas escorias, puajjj, eso sería caer muy bajo.
Y te digo que me hubiera gustado estar aunque sea como insecto, para poder ver las caras de los funebreros frustrados, porque de pronto apareciste y no como fantasma, sino con tu porte de héroe, tu prestancia de guerrillero heroico que los años no pudieron arrebatarte y mira que éstos son bravos y no perdonan.
Y no puedo callármelo, ¡¡¡que lindo se te vio!!!
Hubiera querido ver dónde se pusieron los palitos de las maracas que sacudían al grito de MURIO FIDEL, la verdad es que me imagino y yo se que tú también lo imaginas, entonces no viene al caso que diga una grosería y menos ¡¡¡cuando te estoy escribiendo a ti y estoy tan feliz, Comandante!!!
La cuestión es que hoy están mudos, se les quedaron los globos atragantados en las gargantas, porque los infelices se los deben haber tragado uno por uno y hasta inflados…
Perdona, pero te escribo y me estoy riendo de imaginar esas caras llenas de espanto, porque mira que hablaron paparruchadas, mira que gastaron horas de sus días mencionando una muerte que al fin les falló, se les fue pa’ otro lado, como correspondía, porque los sátrapas hasta se creen que le pueden dirigir los pasos a la muerte.
Claro, es que en realidad ellos viven en un país donde siempre guiaron esos pasos arrasando pueblos enteros, pero contigo es distinta la historia,
y es que la misma muerte te respeta y sabe muy bien que aún llevándote, tu seguirás vivo en las conciencias de quienes te amamos y ayer lloramos pero de alegría cuando te vimos con Randy, que se notaba también tan emocionado.
¡¡¡Ay, Comandante, supieras cuántos fuimos los que queríamos atravesar el cristal de la pantalla para abrazarte, darte nuestro calorcito y llenarte de mimos el corazón!!!
Y estoy segura que tú lo sabes, porque cuando el amor es tan grande, atraviesa todo lo que se presenta como obstáculo para lograr lo que se quiere, así que no dudo que nos sentiste.
Los “usanitos”, y los menciono en diminutivo no por cariño, como te imaginarás, pero es que ahora y luego de tanta cosa absurda, se encogieron y ni llegan a “usano”, que en realidad suena a cosa mucho más grande; hace unos días seguían repitiendo lo que en realidad era un deseo, hasta se enfadaban por tus “Reflexiones”, decían: que no las escribe Fidel, que el PCC miente, que se yo cuántas pavadas más.
Con tu aparición y cuando contaste el precio del barril de petróleo y la cotización del euro, no les dejaste ni la posibilidad de decir que ese reportaje era grabado hace mucho tiempo.
Pero mira, mi Comandante, que eres tremendo, hasta burlarte del mamotreto de Alan Greenspan, y adelantarte a develar los problemas que tendrá el bicho Bush, con el sistema de salud.
El pobre debe estar temblando, porque es asesino pero no tontito, el sabe muy bien que nunca te equivocas, debe estar tratando de que le manden clandestinamente, aspirinas cubanas, polivit y ppg…
La cuestión es que tu aparición obró un milagro en la “usanera”, me contaron y yo te lo cuento a ti en secreto, que los “usanitos” lograron morderse los codos.
Si señor, mira que es difícil eso, pero se los mordieron y ahora andan buscando coderas para que no se les vean los tarascones, además, hubo otros que se pusieron verdes y hoy amanecieron con ataque de ictericia.
Me contaron también que las fábricas de hielo aumentaron su producción, no saben como poner paños fríos ante el papelazo que hicieron cuando jugaron a ser adivinos y se les rompieron las bolas… de cristal, Comandante, de cristal, como usan los adivinos.
Y resulta que el “muerto” más celebrado por los necrófilos, hasta logró que doña Thatcher quede mascando odio, un poco por saberte vivito y hablando y otro poco por el palazo que le dio tu análisis sobre su autobiografía.
Y así fue, Comandante, que entre “Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial”, la USA, que me suena como Unión de Serpientes Abominables, ayer perdió la calma.
Seguirán los pobrecitos financiando las campañas políticas con papeles sin respaldo y no podrán asumir el costo político y social que les traerá la catástrofe por los 50 millones de ciudadanos que hay sin seguro social en ese país cuyo gobierno, está sembrando víctimas donde pisa y hasta donde imagina…
Y esto no lo digo yo, Comandante, esta ciudadana que como tantos otros y tantas otras en el mundo ayer tuvimos la suerte de verte, nuevamente, luego de varios meses de extrañarte tanto. Lo dijiste TÚ, con tu increíble lucidez "post-mortem"..., jajaja.
Cuídate, Comandante, que antes que tú serán muchos los que atraviesen las puertas pero no de la gloria, sino de su propio infierno.
Con amor revolucionario:
Ingrid Storgen
Septiembre 2007
Verte nuevamente a través de la TV cubana, fue sentir que el corazón latía más fuerte que nunca, y no sólo el mío, sino el del mundo que vive pendiente de tu salud desde hace ya un interminable año, que para nosotros fue terriblemente angustiante.
Creo que los latidos de tantos corazones pegaditos al tuyo, hubieran podido formar otro tsunami, viste que esa palabrita tan dañina ahora se puso de moda.
Donde parece que hubo un tsunami, pero de rabia, fue en La Florida, la cueva “usana” donde, desde el día que se enteraron que estabas enfermito, empezaron a matarte.
Me hubiera gustado ser mosca para poder estar ayer allí, digo mosca porque siendo persona no estaría, ni borracha después de unos roncitos , imagínate, a quién puede gustarle estar entre tremendas escorias, puajjj, eso sería caer muy bajo.
Y te digo que me hubiera gustado estar aunque sea como insecto, para poder ver las caras de los funebreros frustrados, porque de pronto apareciste y no como fantasma, sino con tu porte de héroe, tu prestancia de guerrillero heroico que los años no pudieron arrebatarte y mira que éstos son bravos y no perdonan.
Y no puedo callármelo, ¡¡¡que lindo se te vio!!!
Hubiera querido ver dónde se pusieron los palitos de las maracas que sacudían al grito de MURIO FIDEL, la verdad es que me imagino y yo se que tú también lo imaginas, entonces no viene al caso que diga una grosería y menos ¡¡¡cuando te estoy escribiendo a ti y estoy tan feliz, Comandante!!!
La cuestión es que hoy están mudos, se les quedaron los globos atragantados en las gargantas, porque los infelices se los deben haber tragado uno por uno y hasta inflados…
Perdona, pero te escribo y me estoy riendo de imaginar esas caras llenas de espanto, porque mira que hablaron paparruchadas, mira que gastaron horas de sus días mencionando una muerte que al fin les falló, se les fue pa’ otro lado, como correspondía, porque los sátrapas hasta se creen que le pueden dirigir los pasos a la muerte.
Claro, es que en realidad ellos viven en un país donde siempre guiaron esos pasos arrasando pueblos enteros, pero contigo es distinta la historia,
y es que la misma muerte te respeta y sabe muy bien que aún llevándote, tu seguirás vivo en las conciencias de quienes te amamos y ayer lloramos pero de alegría cuando te vimos con Randy, que se notaba también tan emocionado.
¡¡¡Ay, Comandante, supieras cuántos fuimos los que queríamos atravesar el cristal de la pantalla para abrazarte, darte nuestro calorcito y llenarte de mimos el corazón!!!
Y estoy segura que tú lo sabes, porque cuando el amor es tan grande, atraviesa todo lo que se presenta como obstáculo para lograr lo que se quiere, así que no dudo que nos sentiste.
Los “usanitos”, y los menciono en diminutivo no por cariño, como te imaginarás, pero es que ahora y luego de tanta cosa absurda, se encogieron y ni llegan a “usano”, que en realidad suena a cosa mucho más grande; hace unos días seguían repitiendo lo que en realidad era un deseo, hasta se enfadaban por tus “Reflexiones”, decían: que no las escribe Fidel, que el PCC miente, que se yo cuántas pavadas más.
Con tu aparición y cuando contaste el precio del barril de petróleo y la cotización del euro, no les dejaste ni la posibilidad de decir que ese reportaje era grabado hace mucho tiempo.
Pero mira, mi Comandante, que eres tremendo, hasta burlarte del mamotreto de Alan Greenspan, y adelantarte a develar los problemas que tendrá el bicho Bush, con el sistema de salud.
El pobre debe estar temblando, porque es asesino pero no tontito, el sabe muy bien que nunca te equivocas, debe estar tratando de que le manden clandestinamente, aspirinas cubanas, polivit y ppg…
La cuestión es que tu aparición obró un milagro en la “usanera”, me contaron y yo te lo cuento a ti en secreto, que los “usanitos” lograron morderse los codos.
Si señor, mira que es difícil eso, pero se los mordieron y ahora andan buscando coderas para que no se les vean los tarascones, además, hubo otros que se pusieron verdes y hoy amanecieron con ataque de ictericia.
Me contaron también que las fábricas de hielo aumentaron su producción, no saben como poner paños fríos ante el papelazo que hicieron cuando jugaron a ser adivinos y se les rompieron las bolas… de cristal, Comandante, de cristal, como usan los adivinos.
Y resulta que el “muerto” más celebrado por los necrófilos, hasta logró que doña Thatcher quede mascando odio, un poco por saberte vivito y hablando y otro poco por el palazo que le dio tu análisis sobre su autobiografía.
Y así fue, Comandante, que entre “Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial”, la USA, que me suena como Unión de Serpientes Abominables, ayer perdió la calma.
Seguirán los pobrecitos financiando las campañas políticas con papeles sin respaldo y no podrán asumir el costo político y social que les traerá la catástrofe por los 50 millones de ciudadanos que hay sin seguro social en ese país cuyo gobierno, está sembrando víctimas donde pisa y hasta donde imagina…
Y esto no lo digo yo, Comandante, esta ciudadana que como tantos otros y tantas otras en el mundo ayer tuvimos la suerte de verte, nuevamente, luego de varios meses de extrañarte tanto. Lo dijiste TÚ, con tu increíble lucidez "post-mortem"..., jajaja.
Cuídate, Comandante, que antes que tú serán muchos los que atraviesen las puertas pero no de la gloria, sino de su propio infierno.
Con amor revolucionario:
Ingrid Storgen
Septiembre 2007

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