"Pendejo" viene del latín pectinículus
La fabulosa vida consejeros electorales
eme-equis
Por Humberto Padgett
Integrantes de un Consejo General del Instituto Federal Electoral que ha
estado sometido a duros cuestionamientos por su desempeño en la elección
presidencial de 2006, con salarios de más de 160 mil pesos mensuales,
los consejeros electorales han viajado a menudo al extranjero y lo han
hecho sin limitaciones: del DF a Washington, Varsovia o Amán; del
Waldorf Astoria, en Nueva York, al Westin Palace, en Madrid, al Azur, en
Siófok, Hungría, o al Pas de Calais, en París; de quesadillas en
Washington a pichón en Madrid, o un pato confitado en Boston. Los
mexicanos pagamos un alto costo por la democracia y sus instituciones,
pero también nos cuestan muy caras las salidas internacionales de los
consejeros.
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http://www.eme-equis.com.mx/052MXIFE_.html
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IFE: consejeros abusivos
Miguel Ángel Granados Chapa. Reforma
Propenso al boato con dinero ajeno, de los contribuyentes, el presidente
Luis Carlos Ugalde asumió su cargo como gaje político y no ha tenido
empacho en viajar a todo trapo. Diecisiete veces ha salido al extranjero
y se ha alojado en suntuosos hoteles y comido en restaurantes caros
Reunido esta tarde, el Consejo General del Instituto Federal Electoral
determinará si inicia controversia constitucional contra la Cámara de
Diputados y el presidente de la República porque al aprobar y publicar
el presupuesto de egresos de la Federación interfirieron en la autonomía
presupuestal del órgano electoral al determinar que la reducción en el
monto de su gasto no implique afectar las sumas que se entregan a los
partidos políticos.
Los órganos constitucionales autónomos, como el IFE, no están
considerados entre los poderes u órganos que pueden dirimir sus
conflictos ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación mediante la
controversia constitucional. Las 11 hipótesis planteadas al efecto en el
artículo 105 de la Constitución conciernen a los poderes federales y
estatales, a los estados y municipios, al Distrito Federal. En rigor
textual, el IFE no puede ser parte en una controversia, por lo que es
ocioso que se instruya al consejero presidente y al secretario ejecutivo
a que lo hagan. Tendrían, de ser el caso, que apelar al criterio del
Tribunal Constitucional para que se considerara demandante al IFE, pues
la Corte ha dicho que el artículo 105, en esa porción, "no debe
interpretarse en un sentido literal o limitativo, ni que establezca un
listado taxativo de los supuestos que pueden dar lugar a plantear una
controversia constitucional, sino que deben darse en armonía con las
normas que establecen el sistema federal y el principio de división de
poderes".
Con todo, aun si la Corte avalara que el IFE iniciara la controversia,
su desenlace es previsible, pues no hay comparación entre la naturaleza
y el alcance de la función presupuestal que corresponde al Consejo
General del IFE y a la Cámara de Diputados, autoridad suprema en la
materia. La fracción V) del artículo 82 del código electoral apenas
autoriza a aquel órgano a formular un anteproyecto de presupuesto que
debe ser ser enviado al Ejecutivo para su inclusión en el proyecto
respectivo, que según dispone el artículo 74 constitucional conoce y
aprueba la Cámara, dotada de capacidad para modificarlo.
Ad cautelam (es decir, mientras son peras o son manzanas, por las dudas)
el Consejo General del IFE acatará los términos presupuestales
publicados y al efecto anunciará hoy medidas de austeridad que incluyen
la reducción del 10 por ciento del sueldo de los consejeros, "así como
acciones para racionalizar gastos en rubros como viajes internacionales,
telefonía celular, alimentación de funcionarios de mando, viáticos y
costos de arrendamiento, entre otras".
En buena hora que se incluya a los viajes internacionales entre los
destinos del gasto a revisar y disminuir, porque en ese campo los
consejeros del IFE han practicado un abuso intolerable, comprensible en
quienes hayan recibido su nombramiento como un gaje de carácter político
y no como la oportunidad de servir al desarrollo de la democracia. Con
toda pertinencia, el semanario emeequis, dirigido por Ignacio Rodríguez
Reyna, publica en su número 52, que comenzó a circular anteayer, un
reportaje que sería fuente de escándalo si la conciencia pública no
estuviera, como parece que está, esterilizada ante este género de
dispendios, enteramente injustificables.
Con base en información oficial, pedida y entregada por la oficina de
transparencia del IFE al reportero Humberto Padget, éste nos ha hecho
saber que los miembros de consejo elegidos en octubre de 2003, y la
secretaria ejecutiva que lo fue hasta el mismo mes de 2005, han
realizado 72 viajes internacionales. Me detengo, por la naturaleza misma
de su cargo, y por falta de espacio, sólo en las referencias hechas al
presidente Luis Carlos Ugalde. En un viaje a Miami, del 23 al 26 de
julio de 2005, gastó sólo en alojamiento (y en comidas y bebidas), 19
mil 663 pesos, pues se alojó en el suntuoso hotel Mandarin Oriental.
Inmediatamente antes había pasado dos noches en el hotel Watergate de
Washington y otras tantas en el Hemsley Park Lane de Nueva York y otra
más en el Hilton del aeropuerto de Boston. En poco más de una semana,
sin contar los pasajes, el viaje costó 80 mil pesos. Meses atrás, en
abril de 2004, el IFE pagó 7 mil pesos por tres días de estancia de su
presidente en el hotel Madison de Washington (incluyendo el pago de 40
dólares por tres quesadillas y 9 dólares por un guacamole en el Café
Atlántico del propio hotel).
Entre el 30 de marzo y el 3 de abril de 2005, Ugalde que tenía
autorizado un viaje a San Francisco, pernoctó en Los Ángeles, donde por
dos noches pagó 9 mil pesos en el Beverly Hilton. Su periplo más
prolongado empezó el 8 de septiembre de 2005 en Austin y terminó 11 días
después en Hungría. En ese país se hospedó en tres hoteles diferentes,
cada uno de cinco estrellas. En noviembre siguiente viajó por siete días
a Dallas y Washington. Entonces "reportó la mayor cantidad de viáticos
gastados en una comisión por cualquier consejero. Su salida costó al IFE
78 mil pesos, casi 40 mil de ellos en boletos de avión". En un viaje a
Canadá, gastó 46 mil pesos, pero sólo 6 mil pesos en uno a Puerto Rico,
que duró dos días. Hospedarse dos noches en el Waldorf Astoria de Nueva
York costó 23 mil pesos.
Ugalde no siempre viaja solo. En ocasiones, los gastos de "sus
acompañantes estuvieron oficialmente cubiertos por los recursos del
Instituto". Con su secretario Alejandro Ríos, en viaje a Washington y
Chicago, Ugalde gastó 120 mil pesos. Y 20 mil más en ir a San Francisco.
Cajón de Sastre
En un fallo dividido al extremo, cinco votos a cuatro, el pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación sentenció que no ha concluido el
prolongado conflicto de intereses provocado por la negativa del Grupo
Radio Centro (GRC) a pagar a Infored (Monitor, José Gutiérrez Vivó) más
de 21 millones de dólares que le adeuda y que un laudo arbitral le
ordenó cubrir. En junio del año pasado, GRC proclamó su victoria
judicial aduciendo que una sentencia del decimotercer tribunal colegiado
de lo civil que lo favorecía era definitiva e inatacable, de lo que se
desprendía el aval judicial a su conducta de deudor relapso. Monitor
acudió a la Corte en reclamo de que se reconociera que ese tribunal, el
Trece, se había equivocado y que su sentencia, aparentemente en la
instancia de revisión, era en realidad previsible, lo que debe ahora
ocurrir pues así lo determinó la Corte. Queda abierta de nuevo la
posibilidad de que GRC pague lo que adeuda y, sobre todo, que se respete
el valor de los fallos de la justicia privada.
Correo electrónico: miguelangel@granadoschapa.co
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José Steinsleger
Chávez dice "malas" palabras
Seamos honestos: decir "vete a la casquivana que te alumbró" o "vástago
de meretriz", no nos hace más "cultos" o refinados. Hay códigos,
contextos, épocas y situaciones en las que las palabras pierden o ganan
fuerza, concisión, propiedad. Por esto es que no hay "buenas" ni "malas"
palabras.
"Estilo" sería la palabra clave (la "buena" palabra clave) que nos
permitiría intuir (nunca se sabe) cuándo usar palabras "malas". Palabras
que por escasas (no abundan las buenas malas palabras), hay que cuidar
como aciertos del lenguaje en lugar de evitarlas so pretexto de dudosos
principios de urbanidad.
"Hay personas demasiado educadas para hablar con la boca llena, pero no
se preocupan de hacerlo con la cabeza hueca", decía Orson Welles. Sería
el caso, por ejemplo, de los muñecos ventrílocuos de los medios que
mostraron indignación cuando el presidente Hugo Chávez trató de
"pendejo" a José María Insulza, secretario general de la OEA, quien
había prejuzgado una medida soberana del gobierno venezolano.
¿"Pendejo" es una mala palabra hablada en el "lenguaje del pueblo"?
Depende. La pendejez también podría ser el atributo que los
intelectuales impúdicos y los zurcidores de cosas leídas hacen gala para
envenenar las conciencias de los pueblos o de "la gente", como dirían
los intelectuales de clóset.
"Pendejo" viene del latín pectinículus que en el siglo XV nombraba al
pelo que nace en el pubis: pecten-inis-pubis. En casi todos nuestros
países el vocablo guarda un alto grado de precisión para señalar al
estúpido o la estúpida sublime. Pero a más de esto, y
desafortunadamente, en México se lo usa para subestimar a las personas
honestas mientras en Argentina designa cariñosamente a cualidades de
niños y jóvenes: "es un lindo pendejo", "es una hermosa pendeja". Y
también, como en México, sirve como advertencia de lo negativo: "¡no
seas pendejo!"
En Chile, país del ofendido, el adjetivo empleado por el bolivariano
tuvo gran repercusión. Aunque me parece que por elevación, los versos de
Fernando Alegría (1918-2005) resultaban más certeros: "¿Es mi país una
ilusión que me sigue como la sombra al perro?/ ¿No hay VIVA entre
nosotros sin su MIERDA compañeros?/ ¿la una para el esclavo, la otra
para el encomendero?..." (¡Viva Chile Mierda!, 1965).
La palabra mier... o mejor dicho, caca, pertenece a la familia de la que
sirve para designar ventosidades ruidosas. Pero un pedo es un pedo y
bien lo supo Quevedo al decir "...es tan importante / para la salud /
que en soltarle / está en tenerla". Palabras, en fin, que sólo inquietan
a quienes creen que ser caballero equivale a ser "...solemne como pedo
inglés" (Marechal).
Idem con la expresión "váyase al carajo". En la cumbre de las Américas
de Mar del Plata (noviembre de 2005), Chávez mandó el ALCA "al carajo"
(al cipote, en venezolano) y ahora acaba de enviar al mismo lugar al
gobierno de Estados Unidos que criticó su proyecto de reformar 60 leyes
constitucionales.
¿Qué es "carajo"? Antiguamente, el carajo era el canasto de madera
adherido al mástil que los marineros usaban para divisar grandes
distancias, obstáculos o barcos enemigos. El carajo era un lugar poco
deseado o apetecido. Los hombres enviados al carajo se ca... de frío,
vientos, mareos y aburrimiento.
Para ilustrar la fuerza del vocablo, el poeta peruano Jorge Cumpa
Donayre (1921-87) afiló el lápiz y escribió: "Bueno, ha llegado el
momento / el momento esperado más de siglo y medio / para que desde la
antigua vasija de mi canto / extraiga este grito de barro estremecido:
¡VIVA EL PERU, CARAJO!"
Las "malas" palabras bien usadas son el picante y la sal del lenguaje. Y
sólo el genio de Francis Picabia supo pintarlas con rigor: "A los que
hablan a mis espaldas, mi culo los contempla".
Sean "buenas" o "malas", las palabras mal usadas son basura. Y es por
esto que los contenidos de cualquier noticiero o programa de "opinión"
de Televisa o Tv Azteca suelen ser más groseros que sus programas de
"humor" y reality shows que encienden hipócritas bip-bip cuando alguien
dice palabras que no por malas, sino por mal usadas, pierden fuerza,
sentido y decoro.
Nuevamente... seamos honestos: ¿por qué los periodistas se sienten
pudorosamente llamados a subrayar la "proverbial estridencia" de Chávez
en tanto eliminan los calificativos que ameritan los exabruptos de los
dirigentes políticos realmente peligrosos? ¿No se refirió Bush a "esa
mierda" de Hezbollah cuando Israel invadió el Líbano?
En diciembre pasado, Ileana Ros-Lehtinen, vicepresidenta del Comité de
Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes de Estados
Unidos, dijo: "Apruebo la posibilidad de ver a alguien asesinar a Fidel
Castro... Hace años que digo esto y no tengo ninguna vergüenza de mis
palabras... siempre he dicho lo mismo... me sale del corazón...si
alguien lo hiciera... estaría feliz por su muerte".
Ningún sabio de nuestras letras y ningún gobierno latinoamericano o
europeo (que son los más "cultos") condenó las malas palabras de la
señora, así como ninguno de los cruzados de la "cultura" condenó el
llamado al magnicidio de Chávez que hizo el televangelista Pat Robertson
en agosto de 2005. ¿Quien calla otorga?
Con los atentos saludos de Paty Bedolla
06 febrero 2007
DEL CORREO... La fabulosa vida de los consejeros electorales
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