Desaparecido

GABRIEL GOMEZ CAÑA, POR ULTIMA VEZ SE LE VIO EL SABADO 25 DE MARZO PASADO, A LAS 11:30 DE LA NOCHE

GABRIEL GOMEZ CAÑA, POR ULTIMA VEZ SE LE VIO EL SABADO 25 DE MARZO PASADO,  A LAS 11:30 DE LA NOCHE Orizaba, Veracruz.- Llevaba una playera negra, pantalon de mezclilla, es de complexion delgado y piel morena...Es militante del Frente Popular Revolucionario y activista de Organizaciones Sociales.

06 febrero 2007

Varias Notas

Comentario: Así o más claro, bueno me gusta más decirle cachorril, pero creo que al pelele le queda mejor el termino de arrastrado como la nvoia despechada por ser fea jajajja me acorde del cartón del a fea más fea jajaja de los moneros.


Calderón, como Fox, provoca a Chávez arrastrándose a Bush

Pedro Echeverría V. / Rebelión / 31-01-2007

1. El presidente usurpador, Felipe Calderón, tiene una fijación mental. Piensa, como creía Fox, que mientras más se arrastre ante el presidente de los EEUU más apoyo podrá lograr de él en la búsqueda desesperada por consolidar su gobierno. Parece que de nada le sirvió la experiencia del sexenio pasado en el que Fox le sirvió siempre de alfombra al gobernante usamericano. Fox consideraba a “Yorch”, como él le llamaba, tan su amigo que en todos lados presumía que el asunto de los migrantes sería resuelto “de la noche a la mañana”. Y sí se resolvió, pero buscando levantar un gran muro para que los cientos de miles de mexicanos, que desesperadamente buscan trabajo, no puedan ni siquiera acechar “al otro lado”. La realidad es que su política fue una vergüenza nacional porque Fox presentaba a los mexicanos como limosneros.

2. ¿Cómo regresaba el presidente Fox –y hoy Calderón- de sus giras internacionales después de decenas de tonterías cometidas en cada país que visitaba? No sé si su cinismo le haya permitido regresar como si nada hubiera pasado, pero los resultados siempre estuvieron a la vista: el gobierno de Fox fue un fracaso absoluto en sus viajes a otros países porque por más que ofreció a los empresarios que en México harían magníficos negocios y obtendrían enormes ganancias, los inversionistas nunca creyeron en Fox y en nuestro país. Después de seis años de total desgobierno, la producción bajó, el desempleo se hizo mucho más grande, los salarios y su poder adquisitivo se cayeron y la desesperación de la población puede llevar a un estallido social. En los últimos años ya nadie quería que saliera de gira el presidente porque era el hazmerreír.

3. Hoy el presidente de los empresarios, Felipe Calderón, repite exactamente la misma experiencia. Como Fox, Calderón actúa como un presidente sin dignidad que dedica todo su tiempo ofertando a México como si estuviera en remate, en subasta, en ganga, es decir, en la última postura de venta. Fox les decía a los grandes empresarios extranjeros que su gobierno era de empresarios y para empresarios; Calderón les dice que él está contra las dictaduras personales, contra las nacionalizaciones y que persigue una economía de mercado y respeto a las grandes ganancias empresariales. El mismo discurso que seguramente traerá los mismos funestos resultados porque cada empresario y cada gobierno conocen perfectamente la realidad de cada país y sabe de la seguridad que podrían tener sus inversiones. Cada nación tiene aquí a sus representantes

Más de la nota aquí: http://www.unidad.org.mx/secciones/opinion/arrastra.html



Comentario: Modelo...me suena a cerveza... Si solo eso podemos asociar al pelele. Así que las uñas salen los grupos que no estan con calderon se enfrentan y los casos salen ha la vista, de paso hasta muertos hay.

El modelo Calderón

Carlos Fazio / 29-01-2007

Con una diplomacia de "mercado", oportunista y sin principios, y un discurso y prácticas políticas de corte ultraconservador propios de la guerra fría, Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional se aprestan a ser más funcionales a Estados Unidos en su proyecto de reconquista en América Latina.

En Davos, Suiza, al más puro estilo foxista, Calderón alabó al "libre mercado" y criticó las expropiaciones, las nacionalizaciones y las "dictaduras personales vitalicias". En México, Manuel Espino, un anticomunista cerril que preside al PAN y a la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), anunció que la derecha "va por todo" en Latinoamérica, con la mira puesta en tres objetivos principales: Cuba, Bolivia y Venezuela; los mismos que figuran en la agenda subregional de Washington.

Lo paradójico, en la coyuntura, es la guerra fratricida entre las "familias" y las facciones panistas. La encarnizada disputa por el poder y la hegemonía del modelo de extrema derecha que encarnan Calderón y Acción Nacional en la actualidad, reapareció en los últimos días a través del enfrentamiento entre gobiernistas y foxistas. Ciertamente, la ultraderecha no es unívoca; hay variaciones dentro de un mismo credo. Pero en rigor se trata de una pelea entre matices de una misma expresión política y económica que abraza la ideología neoliberal, impulsa el capitalismo salvaje y sirve de manera subordinada a los intereses geopolíticos de Estados Unidos y sus intentos restauradores en el hemisferio.

En marzo de 2005, cuando Espino se hizo de la presidencia del PAN, Juan Ignacio Zavala, integrante de una "familia" panista de prosapia y hermano de Margarita Zavala, actual primera dama de México, dijo que era el triunfo de "la derecha radical (llámesele ultra, Yunque o lo que sea)". Y definió a Espino como un "cruzado". Eran los días en que Tatiana Clouthier renunciaba al partido diciendo que Acción Nacional "era una mala copia del PRI".

Más de la nota aquí: http://www.unidad.org.mx/secciones/opinion/modelo.html



Comentario: no solo para-lelos, si no estupidos totalmente. los medios refieren a calderon como un gran presidente, pero ha demostrado ser un gestor de las transnacionales. Lo que presume solo es el resultado de la busqueda de su ego. Así el pelele se encuentra en el espejo donde se miro fox: y yo porque...


Fox y Calderón: paralelos

Luis Linares Zapata / 31-01-2007

Felipe Calderón se fue de viaje presumiendo una guerra contra el narco recién descorchada y una presidencia oficial cuestionada por millones. Fox, por su parte, emprendió innumerables travesías y, desde el mero inicio de éstas, empezó a derrochar a puños el bono democrático que se le otorgó por haber vencido al viejo PRI. Ambos recalaron en el célebre Foro de Davos (Suiza) para estrenar sus egos como figuras internacionales. Uno gozando de su estrellato recién conseguido. El otro en busca de los espaldarazos que amortigüen su ilegitimidad. Pero los dos imbuidos en un espíritu de vendedores al por mayor de las riquezas y las atenciones que, de adquirir sus ofertas, recibirán los compradores cuando toquen suelo mexicano.

Para su infortunio, los dos panistas, viajeros preferentes, se toparon con Luis Inacio (Lula) da Silva, el trabajador del acero recién relecto presidente de su ­ése sí­ emergente país (BRIC). Fox fue desplazado de su papel de guía refulgente de la escena mundial apenas un año después de ocupar la Presidencia de México. Lula venía de derrotar, en su cuarto intento, a la atrincherada derecha brasileña. El forcejeo fue ahí, en ese preciso foro de los grandes capitanes de los macronegocios mundiales y otros asuntos relacionados con el poder y las elites mundiales. Calderón, por su parte, recibió una lección de manejo de las relaciones exteriores y de comprensión de los fenómenos políticos que viven los sudamericanos. En ambas circunstancias, el profesor fue, una vez más, el mismo brasileño pequeño, rudo y popular. En el casi debate habido en Davos, Lula se mostró cauto y defensor de los suyos ante un Calderón que recitaba eslogans por montones, tal como hizo en la campaña electoral y tal como lo va perpetuando al paso de sus días al frente del oficialismo local.

Antes de emprender el viaje europeo, Calderón fue reconfortado por el decadente Bush. Un mandatario que termina su periodo entre el rechazo generalizado de los suyos. Un político incipiente, de poca monta que, sin duda, ocupará un triste lugar en la pequeña historia que le deparen los relatores de esa nación. Pero, sin embargo, Bush es un personaje ante el cual, Calderón y Fox, hacen genuflexiones instantáneas cuando de un telefonazo se trata. A los dos les prometió un acuerdo migratorio por venir. Los dos aventaron la toalla para congraciarse con Bush y mostrarla, sin pudor alguno, ante los mexicanos. Así de menor aparece la narrativa de los dos panistas, por ahora centrales en la vida organizada del país. Ambos, también, ofreciendo el petróleo y el moro a quien los quiera escuchar. Aunque no sea de ellos ni puedan disponer de tal recurso, sino en la cienmillonésima parte que les corresponde como ciudadanos.


Más de la nota aquí: http://www.unidad.org.mx/secciones/opinion/foxcal.html

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