Desaparecido

GABRIEL GOMEZ CAÑA, POR ULTIMA VEZ SE LE VIO EL SABADO 25 DE MARZO PASADO, A LAS 11:30 DE LA NOCHE

GABRIEL GOMEZ CAÑA, POR ULTIMA VEZ SE LE VIO EL SABADO 25 DE MARZO PASADO,  A LAS 11:30 DE LA NOCHE Orizaba, Veracruz.- Llevaba una playera negra, pantalon de mezclilla, es de complexion delgado y piel morena...Es militante del Frente Popular Revolucionario y activista de Organizaciones Sociales.

06 febrero 2007

Yucatán: Atrapado por la violencia

Comentario: El pelele salio a todas luces como el defensor de los más débiles (o sea los dueños del capital) diciendo que México es un país seguro para "sus inversiones". A los demás por jodidos que nos lleve la canción. Y ahora se enfrentas las fuerzas policiales a nuevos grupos o los mismos, luchando por zonas de influencia de los carteles de la droga. Así México se pierde en manos de unos cuantos grupos enfrentados por el poder y dinero que generan las plazas, aunque no hay que descartar a algunos funcionarios de primer nivel.


josé palacios tépate Mérida, Yuc., 4 de febrero (apro).- Por muchas décadas la tranquilidad y seguridad fue uno de los factores que “vendió” el gobierno del estado a inversionistas extranjeros para atraer capitales a Yucatán. Hoy se ha convertido en un gran mito.

En el olvido quedaron las afirmaciones de la Secretaría de Turismo que pregonaba que sólo Cancún representaba un peligro para la seguridad de los ciudadanos en la península yucateca.

Hechos violentos como las explosiones de dos granadas de fragmentación --una en septiembre del año pasado y otra el sábado pasado--, hombres incinerados en el interior de sus automóviles, asesinatos y la presencia de sicarios, desmienten al gobernador Patricio Patrón Laviada, cuando asegura que “Yucatán es uno de los estados más seguros”.

El martes 30 de enero, casi a la medianoche varios sujetos atacaron a agentes de la Secretaría de Protección y Vialidad con armas Beretta calibre 9 mm con silenciador, a bordo de una motocicleta rápida y un automóvil de lujo como escolta.

El 1 de septiembre de 2006, el periódico Por Esto fue víctima del primer atentado con granadas de fragmentación. De dos que lanzaron varios sujetos desconocidos a esa instalaciones sólo una estalló; y aunque no causó la muerte de ningún empleado, generó psicosis entre el medio periodístico.

El diario ha denunciado reiteradamente que los hermanos del gobernador Patricio Patrón Laviada --principalmente a Alejandro--, están vinculados estrechamente con los capos de la droga y como operadores principales en el proceso de introducción de cargamentos por mar, tierra y aire.

La Procuraduría General de la República (PGR) atrajo el caso de la explosión; pero hasta la fecha no ha esclarecido el atentado ni detenido a quienes lo perpetraron. De acuerdo con la versión que hizo circular ese periódico, el narcotráfico está detrás del ataque.

El antecedente más reciente que se tiene en Yucatán sobre un ataque público es el asesinato del diputado priista Pánfilo Novelo Martín, de su hijo y su chofer, hace cinco años. La PGR atrajo las investigaciones pero hasta el momento no ha informado de su esclarecimiento.

El sábado 27 del mes pasado, aproximadamente a las 05:00 horas, varios sujetos no identificados lanzaron dos granadas de fragmentación a la estación de bomberos de Progreso. Sólo una estalló causando un boquete en el techo. Por fortuna, nadie resultó herido. Una mujer del mismo departamento de Bomberos que no se hallaba en el lugar de los hechos, fue víctima de intento de secuestro y violación, aparentemente para cubrir el escenario de la agresión. Los sujetos que perpetraron el atentado dejaron cerca del lugar una camioneta jeep, que más tarde se supo que era robada.

El martes 30 de enero, la Procuraduría de Justicia tomó conocimiento de la aparición de un sujeto que aparentemente fue ejecutado en su propio automóvil. La policía no halló alguna bala y presumió que fue ahorcado y luego quemado; una especie de venganza, en un paraje solitario de la carretera Chalmuch, comisaría de Mérida. El sujeto aún sigue en calidad de desconocido, aunque se sospecha de que se trata de un hombre que desapareció en días pasados y cuyo vehículo, un Stratus colo champagne, no ha sido localizado.

Entre tanto, la granada que estalló el sábado obligó a la PGR y al Ejército a patrullar la zona de Progreso y también las áreas estratégicas de combustible y energía en Yucatán, a través de sobre vuelos aéreos y movilización terrestres con equipo especializado de contrainsurgencia y combate al narcotráfico.

De acuerdo con el informe más reciente de las autoridades, los atacantes utilizaron una granada de demolición tipo M61, de fabricación estadunidense, que fácilmente pudo derribar por completo la Base Pescador de la SPV, y prácticamente sepultar a los cuatro bomberos y ocho agentes de la policía estatal que descansaban en el sitio.

Por si fuera poco, ese mismo martes, casi a la medianoche, un policía de Protección y Vialidad fue baleado en la colonia Amalia Solórzano, en el oriente de la ciudad. El agente, que hacía guardia a bordo de una patrulla estacionada, recibió dos balazos que lo hirieron de gravedad.

Dos presuntos agresores fueron detenidos, cuando la motocicleta en que escapaban derrapó a pocos metros de la patrulla del agente herido, la cual recibió numerosos impactos de bala. Un tercer agresor seguía prófugo y su búsqueda motivó una impresionante operación de la SPV.

Los hechos ocurrieron a las 11:30 de la noche, cuando el agente se encontraba estacionado sobre el periférico, a unos metros del entronque con la carretera a Tixkokob.

La primera versión que difundió la PGJ es que se trató de “pandilleros” que momentos antes del atentado eran buscados por la SPV.

Los motociclistas se dieron a la fuga, pero al cruzar hacia la lateral del periférico la moto derrapó y los sujetos huyeron a pie, pero fueron perseguidos por los elementos de la SPV, corrieron por la calle 19 de la colonia Amalia Solórzano y se introdujeron a un terreno baldío que se encuentra en la calle 10-A, en donde se escondieron y abandonaron dos pistolas con silenciador, tres cargadores y ropas de color negro.

Los tripulantes del Ford también huyeron y abandonaron el automóvil a las puertas del Seven Eleven que se encuentra a un costado de la gasolinera del entronque de San Pedro Nopat y la carretera a Valladolid.

Los uniformados que acordonaron la calle 10-A revisaron casa por casa y se subieron a los techos para verificar que no había más prófugos.

El policía herido fue conducido al Centro Médico Nacional del Seguro Social “Ignacio García Téllez” y, al parecer, se encuentra estable.

Más de la nota aquí: http://www.proceso.com.mx/especial.html?nta=48000&esp=1170482216

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