El 26 de febrero pasado falleció Ernestina Ascensión Rosario, una mujer indígena de la sierra de Zongolica, Veracruz, tenía 73 años, y murió a consecuencia de la violación tumultuaria y la golpiza de la que fue objeto por parte de un contingente del Ejercito Mexicano.
Felipe Calderón señaló que la mujer había fallecido por problemas de salud que ya tenía y que fundamentalmente, fue un malestar gastrointestinal lo que le había provocado la muerte ('gastritis crónica no atendida').
Claro, el presidente no dijo que la mujer había sido llevada por la comunidad a una instalación de la Secretaría de Salud del estado de Veracruz, donde la recibieron para su atención por el sangrado excesivo que traía en el ano el cual estaba reventado, así como por las escoriaciones en la zona genital y las lesiones en cabeza, columna, y estremidades. La mujer falleció poco después.
La primer autopsia que se le realizó no cumplió con una amplia observación de todo el cuerpo y omitió analizar las partes lesionadas ya referidas. Sin embargo, el acta de defunción señala que la necropsia hace suponer que la muerte no fue accidental, sino producto de un homicidio. Sin embargo, el médico forense que realizó la necropsia omitió llenar todos los espacios del acta, fundamentalmente aquellos en los que se pide anotar el número de averiguación ministerial abierta por el tipo de heridas, y una descripción de ''la situación, circunstancia o motivos en que se produjo la lesión''.
Actualmente, la presencia del ejercito en la zona de la comunidad donde vivía la mujer asesinada no tiene ninguna justificación más que sólo mantener un estado de represión contra la población para que ésta no hable con los medios de comunicación acerca de lo ocurrido.
¿Hasta cuando vamos, como sociedad y cada uno de nosotros en lo particular, a seguir manteniendo a estos canallas, tanto al ejército como al gobierno ilegítimo?
Posteado originalmente por Charro Negro
Felipe Calderón señaló que la mujer había fallecido por problemas de salud que ya tenía y que fundamentalmente, fue un malestar gastrointestinal lo que le había provocado la muerte ('gastritis crónica no atendida').
Claro, el presidente no dijo que la mujer había sido llevada por la comunidad a una instalación de la Secretaría de Salud del estado de Veracruz, donde la recibieron para su atención por el sangrado excesivo que traía en el ano el cual estaba reventado, así como por las escoriaciones en la zona genital y las lesiones en cabeza, columna, y estremidades. La mujer falleció poco después.
La primer autopsia que se le realizó no cumplió con una amplia observación de todo el cuerpo y omitió analizar las partes lesionadas ya referidas. Sin embargo, el acta de defunción señala que la necropsia hace suponer que la muerte no fue accidental, sino producto de un homicidio. Sin embargo, el médico forense que realizó la necropsia omitió llenar todos los espacios del acta, fundamentalmente aquellos en los que se pide anotar el número de averiguación ministerial abierta por el tipo de heridas, y una descripción de ''la situación, circunstancia o motivos en que se produjo la lesión''.
Actualmente, la presencia del ejercito en la zona de la comunidad donde vivía la mujer asesinada no tiene ninguna justificación más que sólo mantener un estado de represión contra la población para que ésta no hable con los medios de comunicación acerca de lo ocurrido.
¿Hasta cuando vamos, como sociedad y cada uno de nosotros en lo particular, a seguir manteniendo a estos canallas, tanto al ejército como al gobierno ilegítimo?
Posteado originalmente por Charro Negro





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