

Pues bien, tampoco podemos ver el solo aspecto económico del asunto. Quien si bien es cierto es el predominante y el que mueve los otros factores, apuntemos también los efectos tales como la propagación de guerras e invasiones armadas por estas potencias que están más equipados militarmente, además están involucrados directamente en conflictos armados. Casos como la guerra en Irak, Afganistán, Palestina, Irán, Líbano, Colombia, Haití de manos directas del Imperialismo Norteamericano y sus lacayos del G8 y otros países gendarmes como Israel que callan ante el horror de la muerte de miles de seres humanos inocentes, haciéndose cómplices de esta barbarie por más y más poder. La sed despiadada por el petróleo es un tema saltante. En su afán de hegemonía eterna el Imperio se inventa guerras contra estos países productores de petróleo para saquear sus reservas, para esto usa la excusa de la "Guerra contra el terrorismo", siendo su gobierno el terrorista número uno sobre la tierra.
Estas guerras en apariencias lejanas a nuestra realidad, nos toca a todos, pues se trata de la lucha de la globalización capitalista contra la humanidad resistente. Nosotros como anarquistas internacionalistas, hacemos un llamado a todos los trabajadores y perjudicados por el sistema capitalista a organizarse y reconocer en el capitalismo (y sus engendros, tales como las modas consumistas, la TV basura, los fanatismos religiosos, los patriotismos y nacionalismos ilusos, la alienación, etc.) a nuestro verdadero y único enemigo. A forjar nuestra conciencia de clase (trabajadora, explotada) y enfrentarnos a los intereses de nuestras propias burguesías sirvientas de las grandes burguesías mundiales. Es nuestro deber avivar la lucha de clases y propagarla por todas partes. Reconocer a los ricos (ministros, presidente, cura jefe de la iglesia, congresistas, banqueros, jueces y demás heces) como enemigos y traidores a nuestra clase. Son ellos los que fomentan la violencia social y son ellos los que deben pagar por esto.
Como secuela fatal sigue el daño terrible que estos amos del mundo provocan con sus experimentaciones “científicas” con humanos, animales y plantas, además de los gases tóxicos, dañinos y cancerígenos que afectan y alteran el medio ambiente ocasionando daños irreparables y fenómenos como las lluvias ácidas, el efecto invernadero, el inmenso agujero en la capa de ozono entre otras atrocidades que repercuten en la vida de todos nosotros. Y esto que no se entienda como un punto de vista meramente ecologista, sino que vamos más allá. Entendemos que el punto es más amplio, es político y social. Apuntamos nuestras fuerzas de combate contra la política genocida de este sistema y su plan geopolítico de dominación.
Mantenemos firmes nuestras convicciones de antimilitaristas, enemigos de esta industria asesina que obedece mandatos de grupúsculos tipo G8 u otros, nos seguimos internacionalistas porque entendemos que el problema es mundial y no solo nacional y porque somos parte de una clase con rol histórico de revolucionaria y enemiga acérrima de la burguesía dueña de todo cuanto vemos y no seguimos sintiendo anarquistas, sí anarquistas enemigos de toda autoridad coercitiva, enemigos de todo cuanto amenace nuestras vidas, enemigos de todo Estado que solo cumple su papel de guardián de los intereses capitalistas y amantes sin medias tintas de la vida y la libertad.
Es así que incitamos a todo el pueblo a denunciar al gobierno fascista del aprista Alan García (la ola represiva a los reclamos populares de estos meses de gobierno le van señalando) y a que no le sigamos el juego a la prensa reaccionaria que presenta en sus informes a nuestros hermanos de clase en lucha, como vándalos, delincuentes, usurpadores, etc. Este presidente es un lacayo más del poder neoliberal que intenta someter a nuestro pueblo. Nosotros podemos hacer mucho más que simplemente ver por la televisión o los diarios que el país está mal y renegar de lo mal que se ve nuestro futuro.
En tanto, esta reunión del G8 en Alemania sí nos debe interesar pues de esta cumbre y otras más depende el porvenir en que intentarán introducirnos. Esos días de reunión, miles de manifestantes, activistas, proletarios, hermanos y compañeros con conciencia en todo el mundo se volcarán a las calles a mostrar su rechazo a esta Cumbre Capitalista, a mostrar que existe descontento popular y que habemos fuerzas anticapitalistas y antiimperialistas que deseamos construir un mundo nuevo de las cenizas de este caduco sistema.
Por ello, reiteramos el llamado a todas las personas a que difundan esta y otras noticias respecto a la reunión del G8. A discutirlo en los centros de trabajo, sindicatos, universidades, barrios, comunidades, casa, etc. Y a ver las formas más creativas y efectivas de mostrar nuestras ansias de vida, ansias de libertad contra todo lo que represente una amenaza a la humanidad, contra quienes se creen dueños hasta de nuestras vidas por el solo hecho de poseer poder político y económico producto del robo que nos hacen a los proletarios con la plusvalía, impuestos y otros mecanismos subyugantes.
Autoorganización, unidad y lucha
Convocamos a todas las asociaciones, agrupaciones, organizaciones, colectivos e individualidades que quieran informarse y solidarizarse con esta actividad mundial. Podemos forjar nuevos lazos de sociedad basada en nuevos principios como la solidaridad, la autogestión económica, el apoyo mutuo, el antiautoritarismo, el federalismo, etc.
Es necesario buscar más información en Internet o donde se pueda para estar al tanto de lo que ocurrirá en Alemania y el mundo y firmar cartas de solidaridad a los que luchan.
Tengamos en claro que no es solo el G8 el rostro de esta bestia capitalista, sino más bien son muchas otras. En general son todos los males que enfrentan nuestros pueblos que son producidos por quienes viven y gozan hoy de la opulencia y el poder. Frente a ello, compañeros y hermanos, solo nos queda ORGANIZARNOS Y LUCHAR contra este G8 y todo lo que nos vomite el capitalismo. No caigamos en el iluso juego de pedir reformas o paliativos que son como vendas a la herida. No existe un comercio justo mientras hayan explotados y explotadores. Un mejor TLC, es una burda mentira. No pactemos con nuestros enemigos ni creamos sus leyes beneficiosas solo para ellos. Solo de nosotros depende y dependerá el camino que nuestra clase deberá seguir. Sepamos que somos nosotros los llamados a hacer la revolución por el comunismo y la libertad como garantías únicas de vida contra la muerte que representa seguir bajo el dominio del capitalismo, sus estados, sus ejércitos, sus iglesias, sus partidos políticos, sus patrias inventadas que intentan dividir a la humanidad y demás patrañas.
¡Protestar contra el G8 aquí y en todo el mundo!
¡Solidaridad con quienes luchan por un mundo con justicia y libertad!
¡Al capitalismo no se le discute, se le destruye!
¡Crear, forjar, poder popular!
¡Contra el sistema capitalista, lucha anarco-comunista!
¡Arriba los que luchan!
Franz García U. (Grupo Qhispikay Llaqta)
08 junio 2007
Aspectos nefastos del capitalismo y la G8
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