Por Alfredo Velarde
Movida la semana que pasó, marcó un relevante punto de reencuentro entre el movimiento universitario de abajo y a la izquierda, y el Delegado Zero, Marcos , quien acudió al histórico y atiborrado auditorio Che Guevara de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM , a disertar en lúcida intervención a propósito de la ética y la política en estos tiempos de frío pragmatismo y cinismo desmedido de los políticos profesionales que han tirado al basurero de la historia, precisamente a la ética, ése costal de principios y valores que a la hora de la oficiosa grilla de los politicastros, tanto estorba a su oportunismo para hacerse lo mismo que de puestos y cargos de dizque “elección popular” , como de dietas y estratosféricos salarios invariablemente medrando con las necesidades de la gente, siempre en beneficio propio.
En la disertación, además de Marcos , intervinieron atingentemente la filósofa Fernanda Navarro , zapatista civil de largo tiempo y de althusseriana extracción, procedente de la Universidad Nicolaíta de Morelia; y Sergio Rodríguez Lazcano , trotskysta histórico mexicano y director de la revista Rebeldía , para hablarnos de la sociedad del poder que ha terminado por hacer, de la ética, en la política, una mercancía desechable, cuando no tasable por el “libre juego de las fuerzas del mercado” en el capitalismo que debe destruirse si se aspira a dignificar emancipadoramente la coexistencia de la especie humana..jpg)
En síntesis, un evento inteligente de La otra campaña con quienes son y los que están, nada más pero nada menos, en lógica de convergencia organizativa con la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y que caminan en pos y a la búsqueda de una nueva forma de hacer política en medio de la efeméride que recordó a mi brillante alumno, Alexis Benhumea , el consciente y solidario joven estudiante universitario, de economía y matemáticas, danza y ruso, que fuera brutalmente asesinado por la nada heroica policía paramilitar durante los represivos acontecimientos de Atenco y el triunvirato del poder -compuesto por el PAN, el PRI y el PRD-, y que en el Estado de México, urdió la represión, el crimen y el encarcelamiento de los miembros y dirigentes hermanos del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
Y no estuvo en la concurrida conferencia, por motu propio -¿por qué no decirlo?-, la “alta academia” insensible, de finos modales, de saco y corbata, no obstante la invitación extendida y rechazada por el Olimpo Cultural desde el cual pontifica y reitera su “zapatismo light” , aunque siempre, a la hora de la hora, brille por su ausencia . ¿Dónde estuvieron el viernes 8 de junio? Seguramente puliendo sus pulcras maneras y sesudas consideraciones que no comprenden los plebeyos que dieron une lección de ética a los académicos rejegos. Estos reputados académicos, de la estatura de un González Casanova o de un Luis Villoro , se vieron mal al no dejarse ver. Reacios a compartir un espacio de reflexión con algunas de las múltiples expresiones de La otra Universidad , demostraron su incomprensión del momento y del acto mismo, que les hizo exhibir sus deleznables fobias segregacionistas, distanciándose aún más del ala activista y estudiantil de la UNAM , la de abajo, la de los estudiantes insumisos y desobedientes, la que resiste rebelde a la devolución de espacios –como el auditorio Che Guevara - en lógico desplante de resistencia desde la huelga del CGH por el desfiguro de Universidad que ha dejado la triste, represiva y demagógica gestión del casi saliente rector Juan Ramón De la Fuente , con récord mundial en expulsiones , precisamente contra jóvenes conscientes como los organizadores del acto al que estos académicos renunciaron desde su zapatismo de gabinete. Los altos cientistas sociales y filósofos de excelencia, que mejor optaron por no acudir, ni llevar su palabra, no fuera que los confundiesen con los sucios, los feos y los malos, como tuvo a bien señalar el Subcomandante , quedaron a deber su alocución sobre la ética en la política, y por qué no decirlo, también en la academia de la que suelen no hablar en sus actuales definiciones dominantes, pero que son también una contradicción en acto frente a la ética de la insubordinación y la resistencia.
En cualquier caso, en el necesario, importante y correcto sínodo de reflexión para los insumisos, estuvo quien quiso. Y quien no quiso, perdóneseme la obviedad, pues no. Y no hubo desmadre, el nivel o las alturas de la reflexión fue muy bueno, los jóvenes universitarios asistieron en tropel y aplaudieron a rabiar las preclaras disertaciones que terminaron exhibiendo a más de uno. No sólo a los ausentes que le apostaron al aislamiento de los activistas insumisos, acaso en silenciosa complicidad preparatoria de la coyuntura propicia para la devolución, a fuerza, de un espacio que, si se conserva como ayer, abierto y limpio, pintado aunque sin bancas, mostrando exposiciones plásticas y culturales varias, podría devenir en un autogestionario y alternativo ágora para la reflexión y la lucha, el debate y la controversia plural, la cultura y la política, aunque a ciertos académicos les moleste tanto que no sean las autoridades quienes gestionen un espacio atendiendo a los fríos criterios de la privatización y la más anodina institucionalidad que, entre más se niegan en la UNAM , más gana espacios contra la voluntad de su razón de ser: los estudiantes rebeldes , quienes de nuevo trajeron al Subcomandante a dar cátedra, de ética y de política, incluso hasta a los académicos ausentes, quienes parece que siguen creyendo en el más que improbable carácter alternativo del “centro obradorista” , en la gestión del insufrible y torpemente autoritario Marcelo Ebrard , y que no terminan por caer en cuenta, que De la Fuente ya se va de la UNAM , a su campaña electoral del 2012 por la presidencia de la república, con esa coalición de oportunismos que, encabezada por el PRI y el PRD , se apuran a disputarle a Acción Nacional y El Yunque , quién habrá de gestionar el capitalismo que los asistentes a la conferencia del Che , con Marcos , deseamos destruir. Ni modo, son cosas de la ética, sin duda, pero también de la política. En esa disputa estaremos del lado correcto, armados de la ética contra la realpoliti k.
15 junio 2007
El Subcomandante Marcos en el Ché
Etiquetas:
Ernesto "El Che" Guevara
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