Marco Appel E Irene Savio
La candidatura de Vicente Fox a la presidencia de la Internacional Demócrata de Centro (IDC) dividió a los dirigentes de los partidos que integran esta organización. Varios de ellos acusaron a Manuel Espino, dirigente del PAN y de la Organización Demócrata Cristiana de América, de manipulación y de excluirlos de varias negociaciones. Para evitar una fractura dentro de la IDC, los delegados optaron por una salida: que Fox compartiera la presidencia con el italiano Pier Ferdinando Casini.
ROMA.- En la mañana del jueves 20, la reunión de la Internacional Demócrata del Centro (IDC) –convocada en esta ciudad para elegir a su nuevo presidente– corría el riesgo de terminar en fracaso…
La candidatura de Vicente Fox había provocado divisiones y enfrentamientos entre representantes de los partidos de esa organización. Varios de ellos –sobre todo de países sudamericanos– acusaron a Manuel Espino, presidente del PAN de México y de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), de manipulación y de excluirlos de las negociaciones finales.Pier Ferdinando Casini, líder de los democristianos de Italia, presidente interino de la IDC y cuya candidatura para reelegirse en este cargo contaba con el apoyo de los partidos europeos, impulsó una “fórmula de solución”: que Fox y él compartieran la presidencia. Mediante esta salida se evitó la fractura de la organización.
La elección de Fox en Roma ocurrió al mismo tiempo que en México legisladores de diferentes partidos pedían investigar al expresidente por supuesto enriquecimiento ilícito. No obstante, el tema estuvo ajeno a los debates de la IDC y no mereció ningún comentario de sus dirigentes.
Más tarde, en una conferencia de prensa varios reporteros preguntaron a Casini si tales señalamientos sobre Fox no afectaban la imagen de la IDC. En respuesta, el italiano lo defendió: dijo que era inocente y que las acusaciones eran una “instrumentalización política” de sus enemigos.
La “fórmula”
De acuerdo con varios delegados consultados por Proceso, algunos partidos latinoamericanos no fueron incluidos en las negociaciones finales de la ODCA. La candidatura de Fox tampoco fue sujeta a votación durante la reunión de líderes de la IDC.
La noche previa a la designación de la nueva dirigencia internacional, los delegados de la ODCA se reunieron en el restaurante Valentino, ubicado en el quinto piso del hotel Valadier. Aunque oficialmente se dijo que la reunión era para cenar, en los hechos fue para acordar el apoyo en bloque de la candidatura de Fox. Pero no fueron invitados los representantes del Partido Justicialista de Argentina, del Comité de Organización Política Electoral e Independiente de Venezuela y del Partido Social Conservador de Colombia.
En ese encuentro no se logró unanimidad, ya que los representantes del Partido Demócrata Cristiano de Chile no quisieron comprometer su voto.
Durante la cena, Fox les dijo a los comensales: “Seré soldado u obrero, lo que ustedes me indiquen”, comentó a este semanario Xavier Barrón, secretario general de la ODCA.




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