"El Abuelo" y sus amigos
Ricardo Ravelo Identificado como una de las piezas importantes del cártel del Milenio, Herminio Barriga Zavala, alias El Abuelo, casi murió desangrado el 30 de agosto de 2005.
Varios sujetos, al parecer sus enemigos de la plaza, lo “cazaron” ese día cerca de la ciudad de Zamora, Michoacán, y lo apuñalaron. Con una grave hemorragia y al borde de la muerte –y presuntamente con el apoyo de los hermanos Bribiesca Sahagún, viejos conocidos suyos–, fue trasladado al hospital San José, propiedad de Alberto Sahagún Jiménez, hermano de Marta Sahagún de Fox (Proceso 1470).
Enteradas de quién se trataba –un narcotraficante que, además, era investigado por homicidio–, las autoridades de Michoacán dieron aviso a la Agencia Federal de Investigación (AFI) y a la Policía Federal Preventiva (PFP) del ingreso de El Abuelo al hospital, a fin de que fuera detenido o al menos custodiado durante su convalecencia. Extrañamente, ninguna corporación federal llegó al nosocomio.
Fue la policía estatal la que, comandada por Rogelio Zarazúa Ortega, organizó un operativo, consistente en un cerco al hospital donde el presunto narcotraficante era atendido de urgencia.
El Abuelo salió de la clínica días después, en calidad de detenido, y posteriormente se le consignó y encarceló en una prisión de Zamora, donde fue acusado de homicidio y delitos contra la salud.
Sin embargo, aun cuando la investigación en su contra señalaba que distribuía drogas y estaba relacionado con narcotraficantes de la Ciénega de Chapala, Jalisco, el magistrado Luis Alonso Rodríguez Nieto lo dejó en libertad, según el fallo judicial, “por falta de pruebas”.
Pero cuando El Abuelo estaba a punto de salir de la cárcel, un grupo de agentes federales ya lo esperaba para notificarle una orden de arraigo, la cual había sido solicitada por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) a un juzgado federal. Luego, a finales de octubre de 2006, fue trasladado a la Ciudad de México, donde permaneció durante varias semanas bajo investigación por narcotráfico, en calidad de arraigado.
Meses antes, el 8 de febrero de 2006, los diarios michoacanos publicaron parte de su historia delictiva. Le atribuían a Barriga Zavala la propiedad de varios negocios en Zamora, entre éstos una discoteca, y aludieron a su supuesta amistad con los hijos de Marta Sahagún. Estas versiones nunca fueron desmentidas.
Lo extraordinario del caso de El Abuelo es que, al finalizar el sexenio de Vicente Fox, el presunto delincuente fue puesto en libertad por la Procuraduría General de la República, al cumplirse el plazo del arraigo y sin que al parecer se le fincara ningún cargo por delincuencia organizada.
A finales de 2006, Barriga Zavala pudo regresar a Michoacán, pero en los primeros días de enero de 2007 fue ejecutado por sus rivales en el negocio de las drogas. (Otras fuentes aseguran que fue asesinado en Degollado, Jalisco, el 20 de agosto de 2006. Incluso mencionan que usaba por lo menos otros cuatro sobrenombres: Jorge Carrillo Barriga, Jorge Castro “X”, Jorge Echeverría Castro y Jorge Castro Barriga.) (R. Ravelo.) l
28 agosto 2007
"El Abuelo" y sus amigos
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