Rosalía Vergara
Ante la eventual aprobación de la reforma a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), a partir de este lunes 19 se movilizarán sindicatos universitarios, de burócratas y de la seguridad social en repudio a la iniciativa, e incluso planean realizar un paro nacional.
Organizaciones como el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), el Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear (SUTIN), el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (STUAM), el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de Distrito Federal (SUTGDF), la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la disidencia sindical del ISSSTE amenazan con tomar hospitales y realizar manifestaciones en diversos estados de la República en rechazo a la iniciativa de reforma a la Ley del ISSSTE presentada el jueves 15 en la tribuna de San Lázaro por PRI, PAN, PVEM y Panal.
El descontento sindical fue provocado porque la iniciativa sólo fue consensuada con el director del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes; el secretario general del sindicato de la institución, Joel Ayala Almeida –promotor de la misma– y con Elba Esther Gordillo, presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y creadora de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos (Fedessp) que en 2005 rompió relaciones con la FSTSE, encabezada por el mismo Ayala Almeida.
El secretario general del STUNAM, Agustín Rodríguez; el secretario del Exterior del SUTIN, Ricardo Basurto, y el representante de la Alianza de Trabajadores de la Salud, Antonio Vital, entre otros líderes sindicales, buscan impulsar un plan de acción para tratar de impedir que se apruebe esa reforma cuyo contenido, dicen, no les fue dado a conocer.
Los trabajadores, sostienen los dirigentes, no saben cómo se reformará la ley ni la manera en que los afectarán los cambios. Además, aseguran que las modificaciones tienen como objetivo privatizar la seguridad social y es regresiva en lo que se refiere a los derechos de los pensionados y empleados en activo de la institución.
Por su parte, Jorge Ramos, del SITUAM, dice que la reforma a la Ley del ISSSTE le quita a este instituto su carácter social. Por eso, advierte, los sindicatos prevén organizar un plantón en el Palacio Legislativo de San Lázaro como parte de su campaña nacional de información en defensa de la seguridad social; impulsarán una iniciativa de refinanciamiento para ese rubro y promoverán una acción jurídica para transparentar los recursos de la institución. Es importante saber, asegura, si es verdad que el instituto está quebrado, y en caso de que así sea, identificar a los responsables de ello.
A su vez, el secretario del Exterior del SUTIN, Ricardo Basurto, reitera que líderes y trabajadores desconocen la iniciativa de reforma a la ley del ISSSTE, pues afirma que no los consultaron. Añade que sólo tienen algunos indicios de ésta, sobre todo en lo que afecta a las mayorías: reducción de pensiones; aumento en la edad de jubilación, y cuentas de ahorro individualizadas para que las manejen los bancos –la Afore Pensionissste– con un incremento en los descuentos y reducción en el porcentaje de la utilidad que recibe el trabajador.
Por lo anterior, dice, los sindicatos llamaron a la movilización y analizan la posibilidad de irse al paro nacional, aunque esta propuesta se encuentra sujeta a análisis, ya que algunos sectores no podrían entrar en el plan, pues su actividad no se los permite.
El jueves 15, refiere Basurto, representantes de organizaciones sindicales se presentaron en la Cámara de Diputados, donde pretendían dar una conferencia de prensa en rechazo a la reforma. Sin embargo, personal de seguridad de San Lázaro y la Policía Federal Preventiva (PFP) les impidió el paso, hasta que los diputados federales perredistas salieron a recogerlos.
Después de la fallida conferencia, los líderes sindicales se reunieron en la sede del STUNAM y propusieron un plan de acción que iniciará con la “toma” de los hospitales Rubén Leñero, 20 de Noviembre, General de México, 2 de Octubre y el del ISSSTE ubicado en avenida Zaragoza. Su estrategia consiste en tomar un nosocomio por día, del 19 al 23 de marzo. El 26 de marzo planean hacer lo mismo en las instalaciones del IMSS de avenida Reforma, donde repartirán volantes y boletines alusivos a la reforma. El 27 prevén realizar una manifestación en el Zócalo capitalino, y también anunciaron que pedirán apoyo a la Unión Nacional de Trabajadores (UNT).
Contra las privatizaciones
A su vez, los trabajadores sindicalizados del ISSSTE anunciaron que esta semana efectuarán movilizaciones en los hospitales 20 de noviembre, Infantil de México, Rubén Leñero y en el Centro Médico Nacional, para analizar la posibilidad de irse al paro nacional en dependencias como Sagarpa, Semarnat y Sedesol.
El plan contempla una convención nacional en defensa de la seguridad social para el viernes 24 en el Monumento a la Revolución, y el 27 una marcha a la residencia oficial de Los Pinos. También dieron a conocer que organizarán actos de protesta encabezados por las delegaciones sindicales de Baja California, Coahuila, Nuevo León, Jalisco y Guerrero.
Por lo pronto, el viernes 16 la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal impulsó un punto de acuerdo para que se exhorte al Congreso de la Unión a que fortalezca económicamente al ISSSTE, al IMSS y a la seguridad social en general, y evite la privatización de los servicios médicos y las pensiones.
Así mismo, los trabajadores del Instituto adelantaron que realizarán una “campaña de persecución” a todos los diputados federales para que en cada distrito consulten con los habitantes las propuestas de la nueva ley del ISSSTE, y anunciaron que promoverán el desconocimiento de Joel Ayala Almeida como secretario general del Sindicato de Trabajadores del ISSSTE. Más aún, dijeron que convocarán a asambleas para exigirle al Comité Ejecutivo Nacional de su sindicato que cumpla con el deseo de la base trabajadora y rechace la reforma.
Por otra parte, Antonio Vital, disidente del ISSSTE y miembro de la Alianza de Trabajadores de la Salud, consideró que la presentación de la iniciativa de reforma a la ley del Instituto en la tribuna de San Lázaro “manifiesta el chantaje del gobierno de Felipe Calderón hacia los trabajadores, porque éste ofrece regularizar a 300 mil que no están afiliados al ISSSTE y trabajan sin la contratación correspondiente, y regularizar 180 mil plazas que son cubiertas de manera discrecional, al margen de la ley”.
“Ahora –asegura Vidal– está ofreciendo una cuota que es obligación dar para el mejoramiento del servicio médico, entre otras prestaciones sociales, como inyectar recursos al Fondo de Créditos Personales, sin que a la fecha se haya transparentado su estado de cuenta”.
Dice que en el Fovissste debe haber más de 350 mil millones de pesos, pero apenas maneja anualmente alrededor de 30 o 35 mil millones de pesos, y “no se rinden cuentas sobre ese manejo, que ya ha sido transferido a la banca”.
Los trabajadores disidentes del ISSSTE exigen a su sindicato y al gobierno federal que aclaren estos puntos y que se cumpla la ley del Instituto en vez de reformarla, “además de que restituyan los fondos de pensiones que están desaparecidos y que ascienden a 900 mil millones de pesos”, precisa Vidal.
“El costo de la nómina de los pensionados es de alrededor de 35 mil a 40 mil millones de pesos e incluye a 540 mil jubilados en el ISSSTE, y abarca las jubilaciones de los expresidentes y exmagistrados de la corte, entre otros. Si tuviéramos el fondo de pensiones de 900 mil millones de pesos tendríamos al año un rendimiento de alrededor de 90 mil millones, monto que cubriría dichas pensiones”, señala.
Sobre la reforma, dice que la iniciativa está basada en el mismo modelo que se aplicó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para crear su afore y que “ha otorgado grandes ganancias a los banqueros”. Además, plantea la jubilación “por años de servicio y que la pensión sea dinámica, que se den dos salarios mínimos y que se actualice según la inflación”.
“Hay una pérdida de derechos a costa de un desfinanciamiento que es responsabilidad de las administraciones”, acota.
“Estamos revisando la iniciativa que está en la Cámara de Diputados y una vez que tengamos conocimiento claro de cuál es su contenido estaremos haciendo un pronunciamiento público. Como sindicatos tenemos un acuerdo que no estaremos bajo ninguna circunstancia de acuerdo en que se impulse una propuesta de ley que disminuya las conquistas laborales, y en todo caso daremos la lucha con la movilización social y con la participación de todos los sindicatos”, plantea.
“Es un mal cálculo político, porque se refleja en perjuicio de los trabajadores, pero no lo vamos a permitir”, añade. En conjunto, los trabajadores movilizados de los sindicatos de la UNAM, del ISSSTE, del magisterio disidente y del gobierno capitalino serían alrededor de 230 mil. ?
19 marzo 2007
Movilización nacional
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