Desaparecido

GABRIEL GOMEZ CAÑA, POR ULTIMA VEZ SE LE VIO EL SABADO 25 DE MARZO PASADO, A LAS 11:30 DE LA NOCHE

GABRIEL GOMEZ CAÑA, POR ULTIMA VEZ SE LE VIO EL SABADO 25 DE MARZO PASADO,  A LAS 11:30 DE LA NOCHE Orizaba, Veracruz.- Llevaba una playera negra, pantalon de mezclilla, es de complexion delgado y piel morena...Es militante del Frente Popular Revolucionario y activista de Organizaciones Sociales.
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20 noviembre 2007

Los precursores

La Revolución Mexicana no fue de armas, sino de ideas. Conceptos que hundieron sus raíces en el pasado virreinal y se sazonaron en la lucha contra las invasiones yanqui y francesa, dijo el historiador John Mason Hart en una visita reciente al país. Hart es autor de Empire & Revolution, que fue calificada por el historiador Friedrich Katz como un material "extraordinariamente importante" sobre la relación de México con la potencia del norte. Una obra que arroja luz sobre la forma en la que magnates como los Rockefeller, J.P. Morgan, George Baker, James Stillman o Randolph Hearst, junto con hacendados y dueños de 160 firmas extranjeras se habían adueñado del control político, económico y territorial de México, antes de emprender la `Conquista' económica del mundo.

Pero ahora, siete años después de que puso punto final a Empire & Revolution, el historiador dirige la mirada hacia las ideas que florecieron sobre la maraña infinita de penurias que fueron preparando el ánimo de los habitantes de la República Mexicana para el estallido social de 1910 que sacudió las estructuras del naciente imperio capitalista del norte. Para lograrlo Hart empezó a bucear en los polvorientos archivos del Virreinato de la Nueva España en busca de la chispa que encendió la larguísima mecha que haría estallar los incontables polvorines que destruyeron una porción considerable de la plataforma económica e ideológica con la que la potencia guerrera del norte empezaba a ampliar sus intereses hegemónicos al sur del Río Bravo y en todo el planeta en los primeros años del siglo XX.

Una de esas chispas emana de los folios que relatan la confesión que la Santa Inquisición arrancó bajo tortura a Antonio Pérez, profeta de la Religión del Maíz que brotó del corazón mismo de Jesucristo al morir. Una planta de maíz cuyas semillas fueron esparcidas por los santos Isidro y Lucas a través de todo el mundo para convertir a la tortilla en alimento sagrado y a los mexicanos en los 'hijos del maiz' que de ese modo repudiaban el "diabólico" pan de trigo de los criollos, sus opresores. Otro dato que Hart compartió sobre el nuevo derrotero de sus investigaciones, se desprende de los testimonios que juglares, mercaderes y viajeros trashumentes trajeron a la Nueva España de la rebelión del Inca Túpac Amaru (1780).

Así como el culto antihegemónico a los santos negros, a la adivinación y a la brujería, que alimentó el espíritu de los esclavizados peones de origen africano en Cuautla. Hasta llegar al fuego verbal que los curas de los templos católicos arrojaron sobre la mente de los voluntarios huastecos que habían quedado prácticamente solos para frenar el avance de los yanquis en la guerra de 1847 y preservar, contra todo pronóstico, el territorio que todavía hoy lleva el nombre de "Estados Unidos Mexicanos". "¡Por la Patria , por Cristo, por la Guadalupe !... Los pérfidos Yanquis han derramado la sangre de nuestros hermanos y violado a nuestras madres, esposas y hermanas ¡Venganza!", declama Hart en español. Y agrega que al regresar de la guerra, los indígenas huastecos, poblanos y morelenses, regresaron al hogar con el lema "¡somos ciudadanos!" para exigir, sin éxito, la devolución de sus tierras ancestrales arrebatadas por la euforia privatizadora de las racistas élites locales que los consideraban inferiores.

No en vano, dice, " La Huasteca fue escenario de la sublevación agraria más grande de México entre las guerras de Independencia y la Revolución de 1910. Luego su conversación sigue la ruta de la "conciencia nacionalista, democrática y agrarista" que mantuvo encendida la mecha del descontento para detenerse brevemente frente a otra chispa precursora: las aventuras de filibusteros como Charles Stillman que pretendió fundar la República de Sierra Madre en los estados de Tamaulipas, San Luis Potosí y Nuevo León.

Y desviarse luego hacia Durango, la tierra de Pancho Villa, para evocar el "entrenamiento intensivo" que recibieron campesinos y arrieros en la prolongada guerra de guerrillas contra los imperialistas franceses a los que finalmente agotaron y derrotaron en 1867, con la no ingenua ayuda de fabricantes y traficantes de armas del allende el Río Bravo. Hasta desembocar en los legendarios Bandidos Mexicanos de Yautepec que Ignacio Manuel Altamirano inmortalizó en El Zarco (1861) o en la figura de Joaquín Murrieta, el "Robin Hood de El Dorado" (1850) que se reveló contra los abusivos privilegios de los gambusinos extranjeros durante la fiebre del oro de la Baja California. O palpar la "influencia decisiva" que los anarquistas, "los profesionales del cambio revolucionario", ejercieron en todas las facciones de la Revolución a través, sobre todo, del periódico Regeneración y del Partido Liberal Mexicano de los hermanos Flores Magón.

Una semilla ideológica que germinó, muy a su modo, en las mentes de las más diversas clases sociales de todo el país, para sustentar los reclamos más diversos. "Que para los campesinos de Oaxaca pudo ser el derecho a sus tierras, aguas y leña; para los revoltosos villistas la recuperación de sus ranchos en Cuencamé; para los mineros de Batopilas poner fin a una vida miserable; para las élites recuperar el control del país; y para los anarquistas, la oportunidad de encender la llama revolucionaria", dijo el académico.

Y luego hurgar en la huella que dejaron los postulados sociales de la Constitución de 1917, las luchas sindicalistas y el movimiento muralista, en el pensamiento político de todo el mundo. "Siento que estoy empezando otra vez", confiesa. Acto seguido concluye la plática, no sin antes elogiar el concepto de "la raza cósmica" y compartir la emoción que sintió en los años 60, cuando observó a una indígena muy pobre que se acercó, con sus pequeños hijos, a admirar la representación que de ella misma hizo Diego Rivera en uno de sus murales. "De ese modo el gobierno de su país le estaba diciendo: 'Nos sentimos orgullosos de tí'. Es impresionante", concluyó.

Saludos a todos

Magos

Zapata vive!!!!!!!!

27 agosto 2007

Los Movimientos Sociales en México (Primera Parte)


La participación de la sociedad mexicana se encuentra ante una doble dificultad: por un lado, el uso que de ella hacen los partidos políticos (o los amparados en la política oficial) a favor del un clientelismo…; por otro, la represión de la que es a través de los medios masivos de comunicación (mas media) que aseguran la hegemonía de los grupos de poder real.
Malandro (Para Kaos en la Red) [26.08.2007 03:58] - 118 lecturas - 0 comentarios

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México Libre

“La muerte de los demás es la vida de los muros.

Desde luego, todos sostienen lo contrario.

Todos vuelven sus miradas, sus esperas, sus esperanzas hacia el pueblo.

Pero el pueblo está separados de ellos porque los amurallados,

como individuos, viven una vida ajena al pueblo.

Sean cuales fueren las diferencias que los separen,

algo más fuerte los une: vivir dentro de los muros.”

Vassilis Vassilikos

La participación de la sociedad mexicana se encuentra ante una doble dificultad: por un lado, el uso que de ella hacen los partidos políticos (o los amparados en la política oficial) a favor del un clientelismo…; por otro, la represión de la que es a través de los medios masivos de comunicación (mas media) que aseguran la hegemonía de los grupos de poder real. Estos dos elementos son combinados de manera magistral en el país para desalentar todo intento de transformación.

Aún así, y sorteando todas las dificultades, la sociedad mexicana ha logrado estructurar, desde abajo, movimientos para la participación, la resistencia, y contra el atropello. Movimientos que de manera decidida presentan la defensa de iniciativas locales que involucran espacios geográficos concretos del territorio nacional.

Los movimientos sociales evolucionan en el marco de sus circunstancias, algunos logran obtener sus demandas e imponerse a las condiciones en las que los coloca la partidocracia en el país: aislándolos, alargando los tiempos de respuesta a sus demandas, generando vacío a sus propuestas e incluso llegando a la persecución, encarcelamiento y desaparición de los dirigentes visibles de los grupos.

La trayectoria temporal y espacial de los movimientos sociales hace que no sea fácil una coordinación nacional, porque, simplemente, la demanda en el movimiento social condiciona los tiempos de participación que tiene el grupo en el contexto de la necesidad especifica sobre la que se han conjugado (infraestructura urbana, protección del ambiente, derechos sociales y humanos, entre otros).

¿De qué manera es posible una unidad nacional de los movimientos sociales que específica y circunstancialmente se presentan en México? ¿De qué forma si sus circunstancias son tan disímbolas? La unidad del movimiento social, en una sociedad como la mexicana, en la que se ha sembrado la desconfianza hacia los partidos políticos representa un gran reto, pero debemos de considerar que esa desconfianza es el mecanismo con el cual se asegura la integridad de la “clase política” en el país; con la que se mantienen los muros invisibles que separan a la sociedad en individuos respecto a las tragedias humanas en las que se debate la vida cotidiana.

Es necesario preguntarnos: ¿Realmente están en crisis los partidos políticos o es una campaña que permite contener los deseos de transformación en la sociedad mexicana? No podemos negar que los partidos políticos se encuentran en un bache de credibilidad, pero también es indiscutible que de manera abierta se promueve la no participación de la sociedad en la organización de nuevos partidos en el país.

Es pertinente considerar que la falta de credibilidad de los partidos políticos es una de las formas de asegurar el poder en unos cuantos partidos (PRI, PAN, PRD y la chiquillada o fauna de acompañamiento), aislando a la población de la formación política que le permitiría participar en cada uno de los procesos sociales con una mayor capacidad de decisión.

Trascender al movimiento social en el país para lograr una coordinación nacional no es posible desde los propios movimientos sociales, ni es saludable considerar que al lograr ésta, será necesario condicionar toda protesta a la unidad nacional programática; en todo caso lo que se debe buscar es conjuntar mecanismos de formación compartida de los militantes de los distintos grupos que se movilizan en país.

Es importante la formación de los militantes para que los movimientos sociales se abstraigan de las condiciones coyunturales en las que existen; es imperativo que manejen un conjunto de elementos, entre los que se encuentran, la constante transformación de las condiciones en las que se desarrollan las demandas de su grupo, el análisis de medios de comunicación y la transformación de sus contenidos y de manera indispensable, el desarrollo de una vida cotidiana que permita el manejo de significados que sean socialmente compartidos por los distintos grupos.

La participación de los partidos políticos en México ha mediatizado a los movimientos de la sociedad, condicionando su desarrollo y conclusión. Deslindarse de los partidos políticos incluso se ha presentado como un practica necesaria para garantizar la independencia de las organizaciones, pero al mismo tiempo las aísla de otros movimientos en el país, lo que permite que actúen de manera rápida las fuerzas del estado para desplegar dispositivos de contención territorial y explotar las condiciones socioculturales en las que se desenvuelve el movimiento específico.

Quienes hemos participado en la formación y desarrollo de movimientos sociales podemos dar cuenta de las dificultades a las que se enfrenta toda organización al momento de establecer mecanismos de educación de sus militantes. Son enormes las dificultades, una de las más penosas: la ausencia de referentes que permitan la formación consistente en el trabajo político…; ausencia que en muchos casos las condenan a relaciones de tipo afectivo, sin un proceso de comprensión de las circunstancias enlas que se desenvuelve su participación.

Los ciclos de los movimientos sociales requieren que se presente un conjunto de experiencias que de manera continua estén fortaleciendo el análisis de las circunstancias específicas en las que se desarrollan.

En nuestro país, la oscilación de los movimientos sociales -ese continuo ir y venir de los individuos- impide que el conocimiento permanezca en los espacios sociales en los que se han desenvuelto la actividad.

Marcar el ritmo de los tiempos en los que se desarrollan las demandas, y lograr la coordinación de los movimientos sociales, requiere que se tenga la capacidad para armonizar el conjunto de las necesidades que desde la realidad mexicana se presentan.

Trascender del movimiento reactivo, a la planificación de cada una de las demandas en el país requiere de una transformación de la cultura de la participación en la sociedad; no una participación focalizada en los momentos de coyuntura, sino en el diálogo cotidiano que, implícitamente, reprueba la demanda y la organización como ejercicios legítimos.

Con el utilitarismo y el economisismo no pocos grupos de izquierda, condena a la sociedad a un permanente ensayo y error, sin pasar a una fase de transformación de la cultura.

No podemos participar de manera ingenua en los movimientos sociales, pues la represión de la oligarquía incrustada en las instituciones del estado mexicano se ha agudizado, lo que hace necesario que la sociedad profundice en la capacidad de respuesta organizada sin presentar frentes vulnerables en los que se “justifique” la agresión.

La competencia entre el sistema de partidos (partidocracia) y la organización de la sociedad desde las bases es enorme. Los partidos políticos de manera permanente están formando grupos de captación de la demanda social con el fin de aumentar las filas de sus militantes y negociar de forma emergente. El clientelismo es una realidad en el quehacer político del país.

La coordinación del movimiento social es una labor titánica para los miembros de cualquier organización. Los intereses y las variables que intervienen en la estructura de las organizaciones no pocas veces definen sus políticas de alianzas; sus intenciones prospectivas…, impidiéndoles con ello abstraerse de las demandas inmediatas.

Debemos decir, que en condiciones de recursos escasos (económicos y sociales) es pertinente que todo movimiento social tenga uno o dos objetivos específicos a partir de los cuales se problemátice (se debata) de manera permanente las condiciones en las que se presenta su actuar. Con ello, en medida de la conceptualización de los objetivos específicos, el reconocimiento de los puntos concordantes de las actividades “disimiles”.

La transformación de la realidad política mexicana no puede ser una “revolución de diseño” como la que se presentó en Sudáfrica, en la que las grandes necesidades de los mexicanos sean puestas al final de la fila de los problemas a resolver por un poder emergente en el país. La desigualdad en la que se encuentran grandes conglomerados sociales en México nos indica que los ciclos sociales de la sociedad mexicana requieren de transformaciones radicales del estado de cosas en los que se defina el reparto del poder y la movilidad social.

Los movimientos sociales no se pueden analizar por las leyes de la física, no son una simple reacción de aspectos cuasisticos los que intervienen en su gestación… Hay definitivamente aspectos que aglutinan a la sociedad entorno a necesidades que le son comunes a amplias capas sociales. Es en esta convergencia donde deben incidir los movimientos sociales.

La unidad es un paso necesario no sólo para la unificación de las demandas nacionales, también para presentar un frente a la oligarquía nacional. Por ello que no nos engañemos, no basta esa unidad para la ruptura cultural con el estado mexicano; es necesario desmantelar de raíz los elementos preceptúales con que se ha conformado (y se soporta) una cultura del discurso fácil al interior de los movimientos sociales.

No debemos conformarnos con la unidad de los movimientos sociales en el territorio nacional, es importante aspirar a la organización de un partido, una organización revolucionaria que coordine los esfuerzos aislados tanto de movimientos sociales consolidados, como de los pequeños grupos que emergen continuamente en el país ante las contradicciones en el capitalismo y como expresión de la lucha de clases.

Los movimientos sociales se presentan de manera continua en el devenir histórico,porque la necesidad de transformación de la realidad se expresa en ellos; no son pues, productos de la espontaneidad sino de los deseos que se han acumulado en amplias capas sociales que se expresan en circunstancias específicas.

Al formar parte México de una realidad mundial, y ser a su vez el producto de múltiples realidades regionales, no está desvinculado de los acontecimientos que repercuten en la escala de valores y conceptos con la que los individuos interpretan su realidad mediata e inmediata; lo que deberá ser considerado al momento de interpretar el contexto en el que se participa. Es decir, la intención de una unidad nacional no socava (ni deberá socavar) las particularidades propias de los movimientos sociales en función de asegurar la existencia de una organización nacional; tanto más, que es esa diversidad de perspectivas lo que asegura su existencia y desarrollo.

Como hemos analizado, el sistema político mexicano se soporta en los contenidos discursivos que se esgrimen en el lenguaje cotidiano manipulado por los medios de comunicación. Despojarlo de éste elemento de mediación condicionada es el primer paso en la transformación social.

Es necesaria la comprensión de éstos contenidos discursivos en los cuales se cimientan el signo y el significado del diálogo cotidiano. Ello significa develar el estado actual de nuestra actividad dialógica: “semánticas gastadas” y limitadas por estilos de consumo y valores fatuos que son impuestos en nuestra cultura; pero, también, sopesar desde las condiciones reales los escenarios posibles.

El movimiento social en México debe consolidarse como parte de la herencia cultural de la sociedad; su existencia debe trascender el ensayo y error que no permite, insisto, incorporar valores culturales propios en pos de una coordinación nacional que haga frente al ataque del imperialismo contra cualquier forma de organización.



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22 agosto 2007

Hasta que el destino nos alcance

“NO GUARDEN SUS FUSILES”

1810, 1910,

AYER, UN CORO DE COMBATE

BAÑO LA CAMPIÑA,

LOS VIEJOS Y LOS JOVENES

LUCHABAN POR LA PATRIA,

PERO COMO CRISÁLIDA

DE PÓLVORA Y DE SANGRE,

TAMBIÉN LOS NIÑOS

DEJARON SUS JUGUETES

Y FUERON NIÑOS-HOMBRES

¡CON EL FUSIL EN MANO!

HASTA LOGRAR

HACER POSIBLE

EL SUEÑO DE MORELOS

DE ZAPATA Y VILLA

DE TODOS LOS INDIGENAS

DE TODO EL CAMPESINO

Y DE TANTAS OTRAS GENERACIONES

DE ANÓNIMOS GUERREROS

QUE CON EL APORTE

GENEROSO DE SU SANGRE,

HICIERON GERMINAR

LA LIBERTAD.

Y ANTE EL EMPUJE,

EL TIRANO

DEJÓ LIBRE SU PRESA

Y CORRIÓ A REFUGIARSE

AL CUBIL DE LA FIERA,

TRAS LAS GARRAS DEL BUITRE

DONDE EN SUEÑO APARENTE

SE AGAZAPA EL PRETOR

DE LA ROMA MODERNA

QUE AHORA SE ERIGE EN DEPREDADOR

DE LA PATRIA NUESTRA.

Y COMO LA LIBERTAD,

SIN PALABRA ESTÁ MUERTA

Y LA PALABRA SIN LIBERTAD

¡SE ENCUENTRA ENCADENADA!

TUS HIJOS GENEROSOS, ANTAÑO

YA ROTAS TUS CADENAS…

¡TE DIERON LIBERTAD¡

Y EN TU VIENTRE,

DEJARON LA SIMIENTE

DE UNA NUEVA ALBORADA

LLAMADA DEMOCRACIA.

HOY QUE AMOROSA

ARRULLAS ESA NIÑA

ONDINA MILENARIA,

CINTURA DE MI PATRIA,

COBÍJALA AMOROSA

Y DÉJALA QUE CREZCA

RECUERDA QUE TUS HIJOS,

POR ELLA VELARÁN

Y SI ANTES SUS ARADOS,

SUS LIBROS Y JUGUETES

POR ARMAS SE CAMBIARON

AL DARTE LIBERTAD,

MAÑANA U OTRO DÍA

SI FUERA NECESARIO, LOS HOMBRES Y MUJERES

NACIDOS EN TU SUELO

Y AÚN OTROS QUIJOTES

QUE AMAN LA LIBERTAD,

¡POR VERTE SIEMPRE LIBRE

ONDINA MILENARIA!

OTRA VEZ CON SU SANGRE

VOLVERÍAN A REGAR

TUS LAGOS Y MONTAÑAS

Y EL CANTO DE FUSILES

EN CAMPOS Y CIUDADES

SE VOLVERÁ A ESCUCHAR,

Y A GOLPE DE METRALLA

TUS HIJOS CON FIEREZA

PARADÓJICAMENTE…

¡LUCHARÁN POR LA PAZ!

¡ALERTA COMPAÑEROS!

NO GUARDEN SUS FUSILES

NI PIENSEN DESCANSAR

PORQUE LA DEMOCRACIA

QUE USTEDES HAN SEMBRADO,

SE EXPONE A SER TRUNCADA

ANTES DE FLORECER…

PERO SI ESTÁN ALERTA

QUIENES LA CULTIVARON,

SU TRONCO SERÁ FUERTE

Y SU FOLLAJE IGUAL

DONDE LAS PRIMAVERAS

Y MIL AVES CANORAS,

LE CANTEN A LA VIDA

CON VOZ DE LIBERTAD.

Colaboración desde su Columna en el Eterno Oriente

M:. M:. José Concha Ávila.

13 agosto 2007

ÍNDICE POLÍTICO "Nos vemos en 2010"

Francisco Rodríguez
Porvenir Latino USA
Ciudad de México
8/2/2007 3:26:14 PM Versión para imprimir
ÍNDICE POLÍTICO
"Nos vemos en 2010"
Bombazos o petardazoscada vez más frecuentes. Ataques a
instalaciones gubernamentales reivindicadas por los movimientos
armados. Un ánimo de rencor social progresivo entre la mayoría de la
población instalada en los estándares de pobreza y que, además, se
siente burlada en lo político-electoral. Presencia creciente de las
fuerzas armadas en zonas donde ni siquiera hay un dispensario médico
surtido con medicamentos…
La "clase política", mientras tanto, se enfrasca en sus diferencias.
La "justicia social" nunca llegó con los gobiernos federales del PRI.
Y el "bien común" preconizado por los panistas se observa distante,
inalcanzable si el estado de cosas continúa por donde va.
Y en la web, a través de correos electrónicos; en las calles,
repartidos mano en mano, aparecen volantes con la efigie de Emiliano
Zapata que advierten, ¿amenazan? "nos vemos en el 2010".
Es el fatalismo del primer decenio de cada siglo. 1810.1910. ¿Por qué
no en 2010, si las condiciones parecieran estar dadas para un
entallamiento de inconformidad social?
Y en el volante los nombres de aquellos tras quienes se iría dentro
de tres años: "Felipe Calderón; Vicente Fox y familia, y amigos;
Ernesto Zedillo; Carlos Salinas y familia; Miguel de la Madrid; Luis
Echeverría; Mariano Azuela; Santiago Creel; Francisco Gil; Diego
Fernández de Ceballos; Jesús Ortega; Carlos Romero Deschamps; Emilio
Chuayfet; Elba Esther Gordillo; José Luis Soberanes; Luis Carlos
Ugalde; Miguel Ángel Yunes; Carlos Abascal…
"Cardenal Norberto Rivera; obispo Onésimo Zepeda…
"Carlos Slim y familia (Telmex); Roberto Hernández (Banamex);
Jerónimo Arango (Wal Mart); Ricardo Salinas Pliego y familia (TV
Azteca; Banco Azteca); Miguel Alemán y familia; Emilio Azcárraga
(Televisa); Isaac Saba (industria farmacéutica); Alfredo Harp Helú
(banquero); Ma. Asunción Aramburuzabala (Grupo Modelo); Alberto
Bailleres (minera Peñoles); Lorenzo Zambrano (Cementos Mexicanos);
Eugenio Garza Lagüera (FEMSA: cerveza y Coca Cola); Alfonso Romo
(Pulsar: transgénicos); Enrique Molina (hoteles Ritz; Pepsi);
Humberto Lobo (construcciones Protexa); Carlos Peralta (IUSA:
industria eléctrica)…
"Mario Marín: 'el gober precioso'; Ulises Ruíz; Marcelo Ebrard; Fidel
Herrera; Sergio Estrada Cajigal; Enrique Peña Nieto; Arturo Montiel;
Roberto Madrazo; Roberto Albores…"
Y las causas del resentimiento: "45 asesinados en Acteal; 17 en Aguas
Blancas; 65 mineros muertos en Pasta de Conchos, 2 en Sicartsa;
violaciones en Coahuila; muerte de Ernestina en Zongolica; asesinato
de Digna Ochoa; muertes y represión en Atenco; 23 muertos en Oaxaca;
matanzas de 1968 y 1971; muertos en Ixhuatlán de Madero, Ver.;
muertas de Juárez; represión a La Otra Campaña; desalojos en Tepito;
presos políticos; impunidad militar y de cuello blanco;
militarización; paramilitares; guardias blancas; guerra de baja,
media y alta intensidad…
"Fraudes electorales (2000, 2006, y de siempre); Pemex-Gate; Amigos
de Fox… leyes injustas; capitalismo neoliberal; invasión extranjera;
deuda externa; desastre ecológico; venta del patrimonio nacional; 80
millones de pobres; explotación laboral; campo abandonado; desempleo;
inflación; migración; desintegración familiar; narcotráfico;
corrupción; nepotismo; peculado; sueldos exorbitantes; privilegios;
enriquecimiento ilícito o injusto; monopolios; latifundios;
discriminación sexual; racismo…"
Aún es tiempo de rectificar.
www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.com

15 junio 2007